viernes, 24 de enero de 2014

El caballo Frisón.


Yo con el Frisón Desseo, caballo campeón en adiestramiento.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes me gustaría hablarles de una de las razas “barrocas” más conocida y popular gracias a su aparición en películas de éxito como: “Alejandro Magno”, “Furia de Titanes”, “El Zorro”, “Lady Halcón” y largo etc…
Me refiero al caballo Frisón, un caballo inconfundible por sus características físicas y la antigüedad de su existencia.
Durante mi carrera profesional me ha tocado domar y entrenar a varios ejemplares de esta raza, por este motivo la conozco bien y hoy me atrevo a contarles lo que se personalmente de ella y lo que he ido averiguando de su historia investigando en internet.
Características:
Alzada: El frisón tiene una alzada que oscila entre 1.65 y 1.75cm. 
Su peso oscila entre los 600 y 800kg. 
Sus características y apariencia le incluyen entre los caballos de sangre fría.
Son siempre de capa negra,  aunque pueden existir ejemplares de color castaño oscuro casi negro, pero nunca tienen manchas solo se permite un lucerito blanco en la frente, cuanto más pequeño mejor.
Su cabeza es alargada y tiene un perfil ligeramente acarnerado, sus orejas son pequeñas en relación a su cuerpo, su cuello es ancho y fuerte con una inserción alta, su cuello está dotado también de una abundante crin negra.  
El dorso es fuerte y ancho, su grupa redonda y musculosa, un poco alta con la inserción de la cola un poco baja, su cola es larga y espesa de color negro.
Su pecho en relación al diámetro de su caja torácica es ancho, dando una sensación de tener un tercio anterior poderoso.
Sus extremidades están dotadas de un hueso fuerte pero en relación a sus cascos, menudillos y cuartillas, estas parecen delgadas.
Sus cascos son anchos, sus cuartillas fuertes y sus menudillos son muy anchos sobre todo en la parte que se unen con las cañas.
En esa zona les crece un abundante pelaje negro tan característico de su raza.
Son de carácter dócil, aprenden bien cuando están relajados y en general son muy trabajadores pero no tienen el fondo físico de otras razas de caballos de silla.
Su paso es bastante bueno, tienen en general un buen remetimiento de posteriores, el trote es muy característico con mucha acción de rodilla, su punto menos favorable es el galope pues al tener tanta acción de rodilla no es un galope cómodo hacia delante, su inserción de cuello tan alta favorece que este tipo de caballos no utilice correctamente el dorso sobre todo cuando galopan, el deber de un jinete que tenga que adiestrar un frisón es muscular y ejercitar correctamente esta parte, buscando un movimiento menos elevado y más hacia delante que permita al caballo utilizar mejor su dorso.
Hay dos líneas de frisones, una más pesada y tradicional, muy buena para enganche y otra más ligera pensada para caballo de silla.
Generalmente los frisones son famosos como caballos de enganche, la reina de Inglaterra tiene un buen número de ejemplares de esta raza a los que engancha en sus carruajes en los desfiles.  
En los orígenes de la raza frisona podemos encontrar sangre de caballos Andaluces (ahora llamados PRE).
Actualmente hay criadores que vuelven a mezclar sangre frisona con española o lusitana, el resultado de este cruce recibe el nombre de Warlander y tiene muchos seguidores en Estados Unidos donde es considerada una raza.
Historia y actualidad:
El Frisón es la única raza autóctona de origen Holandés, que aun sobrevive.
Se cree que hacia el año 150 después de Cristo, ya se conocía al caballo Frisón, siendo muy codiciado como caballo de guerra. Los historiadores Romanos mencionan la aparición de tropas Frisonas. Así mismo, en el Siglo IV después de Cristo, se citan las apariciones de legiones hombres y caballos Frisones. Guillermo “El Conquistador”, utilizó en la batalla de Hastings en 1066 caballos que se parecían enormemente a los sementales Frisones.
Probablemente, estos ejemplares y otras razas existentes en Europa, fueron cruzados con caballos Árabes y Españoles durante las Cruzadas, y posteriormente durante la guerra de los 80 años. La morfología actual de la raza que cuenta con una cabeza de cara convexa, un cuello erguido y una elevación distintiva en el trote, comprueban tal suposición.
La primera prueba escrita del nombre actual de esta raza data del Siglo XVI y se trata del tan conocido retrato de Don Juan de Austria, montado sobre su caballo Phryso en Nápoles (1568).
En el Siglo XVII, los caballos Frisones se utilizaron en las Escuelas de Equitación, conjuntamente con los ejemplares de Pura Raza Española. Fue desde entonces que el caballo Frisón ya era apreciado para la Alta Escuela, así como, “Caballo de Enganche”. Durante los Siglos XVIII y XIX, seguramente tras la desaparición de la nobleza a causa de la Revolución Francesa, el uso de esta raza de caballos se limitó progresivamente a la región de los Países Bajos, conocida hoy en día como la provincia de Friesland.
Al final del Siglo XIX, en la provincia de Friesland, este caballo fue símbolo de riqueza e importancia entre los granjeros, quienes lo utilizaban los domingos para ir a la iglesia en su "Sjees", un enganche típico de la región y que es tirado por dos caballos Frisones. Se disfrutaba también del montar a estos caballos a pelo, únicamente cubiertos con una pequeña manta de color naranja, en carreras de corta distancia para trotones. En esa época la Raza Frisona produjo algunos trotones famosos. Seguramente, fue en ese tiempo que se llegó a utilizar al caballo Frisón en las ganaderías Rusas de caballos trotones "Orlov"" y en las ganaderías de trotones Americanos que se encontraban en auge.
Al final del siglo anterior y al principio del presente Siglo, da inicio una etapa muy difícil para el caballo Frisón. En este tiempo, los Frisones tuvieron que competir con las razas pesadas del tipo del caballo autóctono de la Provincia de Groningen (Países Bajos) o de Oldenburg (Alemania). Esta competencia tuvo resultados casi fatales para la raza Frisona.
Además del paseo hacia la iglesia los domingos y de alguna diversión ocasional, estaba también el trabajo arduo que se realizaba en las granjas, donde este caballo con sangre noble, al que irónicamente se le llamaba “El señorito con talento para bailar", quedaba en desventaja, pues carecía de aptitudes para realizar tan difíciles tareas. Muchos de los granjeros optaron por los caballos de sangre fría de la llamada "Bovenlander", y que específicamente eran criados para este tipo de trabajo tan duro, o cruzaban sus caballos Frisones con razas más pesadas. Esta evolución casi causó la desaparición de la raza Frisona.
El día l de mayo de l879, personas preocupadas en el futuro de esta raza, fundaron el "Libro de la Raza Caballar Frisona"; dando origen al primer “Stamboek” (Libro de Ejemplares) que existe en los Países Bajos.
A pesar de la influencia positiva de aquel studbook, la popularidad del caballo pesado de sangre fría continuaba siendo una amenaza para la raza Frisona, que siguió descendiendo en número, en los principios del Siglo XX. En 1919, no existían más de 3 sementales inscritos para su uso en la ganadería, ni se contaba con sementales jóvenes para poder reemplazarlos. Parecía que se acercaba la extinción definitiva de la raza.
Sin embargo, un centenar de ciudadanos de Frieslandia se reunieron fundando a la par que el Libro de raza, una Asociación con el fin de proteger al caballo Frisón de su desaparición eminente.
Después de la situación crítica del año 1913, no quedaba otra opción: el caballo Frisón debía contar con las aptitudes necesarias para competir con el popular caballo de tiro de la raza "Bovenlander". Habría de hacer una concesión al lujo y producir un animal con más fuerza, llegando a la creación de un tipo de caballo Frisón con menor alzada y más masa corpulenta. Hoy día ya no se buscan estas características, sino un animal más fino, largo y lujoso.
En los años sesenta, siguió otra crisis para esta ganadería, la desaparición del caballo como fuente de fuerza en las empresas agrícolas.
A la mayoría de los granjeros les faltaba tiempo y dinero, como para mantener caballos exclusivamente para placer. No hace mucho, en 1965, las yeguas registradas en el Libro de raza frisona no pasaban de 500 ejemplares.
Por fortuna, se presentó un factor nuevo para salvar al caballo Frisón y que fue la influencia de una economía próspera. Con esto, se aumentaron las posibilidades de dedicar tiempo y dinero al ocio, y así se presentaban nuevas oportunidades para el caballo Frisón – ser utilizado para fines recreativos. Esta raza mostró ser idónea en todo tipo de enganches, y además comprobó su disposición favorable para la Doma Clásica. Especialmente, sobresalieron las aptitudes del caballo Frisón como caballo de espectáculo.
Sin embargo, la demanda repentina presentaba un peligro. ¿Cómo se podía mantener y proteger o incluso mejorar la calidad del caballo Frisón al aumentarse la producción tan drásticamente? El problema de consanguinidad por existir tan pocos ejemplares, se tenía que vencer. No fue un trabajo sencillo producir desde una reserva genética de 500 yeguas y 10 sementales una población mundial, conservando la fertilidad y las características de la raza.
Gracias a la política rigurosa de su studbook  y la colaboración de los ganaderos en cuanto a la elección de los sementales, se ha conseguido salvaguardar la calidad. Jamás se consideró utilizar sangre extraña para poder solucionar los problemas con rapidez.
Se trabajaba incansablemente para mejorar la raza, seleccionando los ejemplares destinados a la reproducción, con el fin de criar un caballo polifacético.
A pesar de que las exigencias con los años variaban, el caballo Frisón ha guardado la misma morfología. Existen ciertos aspectos que son difíciles de describir pero tienen que ver con la nobleza, el orgullo y la vitola o apariencia. Sus rasgos más importantes son los ojos oscuros de mirada entrañable, el cuello erguido, las crines negras espesas y largas, así como la cola ondulada y el abundante pelo en las cuartillas de sus patas. El color negro representa la característica más preponderante de la raza.
En los últimos años la ganadería del caballo Frisón ha enfocado gran atención en la calidad del movimiento o los aires. Es importante que el caballo Frisón disponga de un buen paso, amplio y elástico, así como, de un trote elevado que además cubra suficiente terreno.
La etapa más reciente en la historia del Frisón muestra lo que el hombre puede hacer, cuando se decide a actuar en beneficio de sí mismo. En la mayoría de los países del Oeste de Europa, como Alemania, Bélgica, España, Francia, Gran Bretaña e Irlanda, Dinamarca, Suecia, Suiza y Austria, y también en los Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Australia y Japón, se crían hoy día caballos Frisones.
La selección en los Países Bajos se realiza mediante un proceso muy estricto de valoración. Se eligen los mejores sementales que se someten a pruebas intensivas durante cincuenta días, en el Centro del Caballo Frisón en Drachten. Los pocos que entonces quedan, cumplen con las mayores exigencias y se inscriben como sementales aptos para la reproducción. Sin embargo, la inscripción definitiva no se hace antes de que pasen tres años, durante los cuales se comprueba que el semental pueda transmitir sus excelentes características a sus descendientes.
Por eso, los ejemplares más buscados, son aquellos que cuenten con su Certificado de Registro del Studbook o Asociación KFPS, en Drachten. (Documento de rayas transversales verdes y amarillas, con sello de la KFPS y firma autorizada.
En el mundo existen Asociaciones ligadas al KFPS, dichas asociaciones juegan un papel fundamental a la hora acercar esta raza a la gente que la desconoce, son los encargados de velar por la armonía de la raza además de hacer concursos como mínimo cada dos años. En España existe la Asociación Nacional del Caballo Frisón (ANPRF).

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