jueves, 18 de septiembre de 2014

El trabajo entre pilares.

La escuela de Viena y un caballo entre pilares.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, por petición de un seguidor de este nuestro espacio dedicado a la doma clásica, hoy voy a hablarles del trabajo entre pilares, conocido en América latina como el arco del adiestramiento.
Se lleva trabajando con pilares a los caballos desde tiempos inmemoriales, hay algún dibujo de la antigua Roma en la que se ve un caballo sujeto a un pilar por una larga cuerda trotando a su alrededor, aquí podemos ver el inicio de lo que mas adelante en el siglo XVI Pluviniel desarrollaría, pues los únicos escritos sobre el trabajo con uno y dos pilares nos llegan de su mano, pero estoy seguro que en la Edad Media también utilizaban un pilar fijo en el suelo.
Hasta la época de Laguerniere y en pleno siglo XVIII se populariza el uso de los dos pilares para adiestrar caballos en Alta Escuela.
En el siglo XIX ya hay documentos que atestiguan, que en la escuela Española de Viena se usaban desde hace tiempo los dos pilares, se usan también en esa época en la escuela francesa de Saumur.
En el siglo XX se utilizan en España, en la escuela del arte ecuestre de Jerez, antes se utilizaron en la escuela Portuguesa y en casa del maestro Oliveira.
Ahora en el siglo XXI su uso es popular en todos los aficionados a la Alta Escuela y se usan en picaderos privados de criadores de caballos PRE y PSL, yo personalmente les he visto en México, Chile, España, Brasil, Portugal, Estados Unidos y Europa.
Se utilizan para perfeccionar algunos ejercicios como el Piaffe, la elevada, la cabriola...
Yo les utilizo solo para mejorar el piaffe como aprendí de la escuela portuguesa.
Los pilares deben estar separados a una distancia de dos metros, deben de tener unas anillas que queden a diferentes alturas para poder utilizarlas con caballos de diferentes alzadas, lo normal es que quede una anilla a 1.30 de altura y otra mas arriba a 1.50 m. en cada pilar.
Para trabajar entre pilares también debemos tener una cabezada especial para poner encima de la cabezada con su freno. Esta cabezada tendrá tres anillas, dos a cada lado y una en el centro, las anillas de los lados sirven para atarlas a cada pilar y la anilla del centro para guiar al caballo como cuando damos cuerda.
Para trabajar al caballo entre pilares, si ya tenemos el equipo adecuado y el caballo no conoce el trabajo que le vamos a pedir, hay que acostumbrarlo primero.
Así que las primeras veces pasaremos al caballo entre los pilares para que los conozca, haremos esto al paso. La siguiente fase es colocarle la cuerda en la anilla del centro y pasar entre los pilares delante del caballo y pararlo entre los pilares poniéndonos delante de el, cada pilar debe quedarle a la altura de las espaldas.
Cuando ya sepa estar parado entre los pilares en la posición descrita antes, podemos atarlo a dos vientos sujetandolo por las anillas laterales, en este caso un ayudante quedara detrás de el caballo por si este se quisiera acularse que no tirara hacia atrás, esto puede ser peligroso para el caballo.
Cuando el caballo sepa estar tranquilo entre los pilares y no haya riesgo de que se acule, podemos comenzar a perfeccionar algún ejercicio que ya conozca.
Por ejemplo el Piaffe, el caballo debe de conocer este ejercicio ya pie a tierra con el domador delante de el caballo.
Colocaremos entonces al caballo entre los pilares, un ayudante se quedara por delante de el caballo por si acaso hubiera que soltar al caballo si este se pusiera nervioso y hubiera peligro de que este se lastimara y el domador se quedara detrás del caballo a un lado cerca de su grupa.
Podemos poner unas riendas fijas del filete a la cincha a una altura media, nunca las pondremos muy cortas, y por medio de la cabezada especial con anillas, el caballo estará sujeto a los pilares.
El domador con mucho cuidado tocara al caballo en los posteriores, este abanzara y al estar sujeto por los pilares comenzara a piaffar, recordemos que esto lo hará porque ya conoce el ejercicio.
Los pilares son buenos para perfeccionar no para ensenar al caballo, no abusemos del ejercicio, conformemonos con pocos trancos de piaffe y tranquilicemos al caballo después de cada ejercicio, premiemoslo mucho y hagamos que ame el trabajo no que lo tema.
Otros ejercicios que se pueden perfeccionar entre pilares son la elevada y la cabriola, pero eso es alta escuela y de ese tema ya hablaremos en otro articulo.

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