domingo, 19 de diciembre de 2010

Doma natural en el adiestramiento de caballos.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy voy a hablarles de un secreto que yo personalmente utilizo en la doma de los caballos, me refiero a la doma natural combinada con los principios clásicos a los que siempre he sido fiel, pues mi oficio no es solo domar caballos es convertirlos en caballos artistas, en caballos de doma clásica.
En estos tiempos que corren es cada vez más frecuente oír hablar de la “Doma Natural”. Son cada vez más los domadores que se etiquetan como “naturales”, pero sigue siendo un concepto un poco extraño para la mayoría de los amantes del caballo, lo que sin duda puede llevar a confusiones y a confundir métodos de doma tradicionales realizados de una forma más paciente y dulce con el caballo con la autentica doma natural. 
Para muchos consiste en domar a un potro sin emplear la violencia física, es frecuente oír la frase "yo nunca les pongo mucha presión" o "yo nunca utilizo la violencia" pero a la vez vemos caballos que son sometidos por sus domadores a un gran estrés durante su adiestramiento o que están viviendo en unas condiciones muy poco naturales.
La Doma Natural debemos entenderla como un concepto amplio que nos obliga a realizar un esfuerzo intelectual para intentar comprender a los caballos, debemos ser nosotros los que nos preocupemos a entender sus pautas de comportamiento y sus necesidades y no a la inversa como se pretende habitualmente imponiendoles un sistema de doma y unas costumbres que no son las naturales de un caballo.
No debemos ver la doma natural como un sistema más o menos novedoso para domar caballos, quien se enfrenta a otros sistemas que podemos considerar más tradicionales. Ni mucho menos. La Doma Natural no es un sistema, pues cada domador tiene el suyo propio. La Doma Natural es una postura, si se quiere una filosofía sobre como queremos que sea nuestra relación con los caballos. Todos aspiramos a tener una buena relación con nuestros caballos, una relación basada en la confianza mutua en vez de en el miedo, que quieran estar junto a nosotros, que se les note alegres y relajados.
Pero, ¿Como se consigue la confianza del caballo? La respuesta es sencilla, dando al caballo lo que necesita. Para ello debemos tener muy en cuenta cuales son sus pautas de comportamiento en estado salvaje y actuar en consecuencia.
El caballo es un gran herbívoro cuya principal amenaza son los depredadores. No podemos olvidar que durante miles de años nosotros no hemos sido para el caballo sino un depredador más, por lo que su instinto de supervivencia le hace huir del hombre. Durante millones de años de evolución el caballo ha ido perfeccionando su sistema de defensa. Con el tiempo se ha hecho más fuerte y más rápido lo que le convierte en uno de los animales que puede resistir más tiempo corriendo a gran velocidad, pero tiene un problema, para ello necesita comer grandes cantidades de hierba por lo que está muchas horas al día con la cabeza en el suelo. En esa situación el caballo no puede ver su entorno, por lo que es más vulnerable al ataque de posibles depredadores. Para evitarlo, el caballo se une con otros formando grupos familiares donde mientras unos comen o duermen otros vigilan. Cuando el caballo se siente amenazado por algún peligro siempre huye. La velocidad y resistencia son su mejor defensa. Un caballo sólo se defenderá dando coces o mordiscos cuando no pueda huir. Las patadas y mordiscos no son muy eficaces, no es fácil matar a un depredador de esa manera, la verdad es que el caballo no es muy certero cuando lanza las patadas. Por eso será su última opción. Si tiene la mínima oportunidad de huir eso es lo que hará. Conocer este comportamiento es muy útil para nosotros a la hora de relacionarnos con los caballos. Para que la protección del grupo sea efectiva los caballos han desarrollado un sistema de comunicación gestual que les permite reaccionar ante la menor amenaza. En definitiva, los caballos mediante un lenguaje corporal muy claro se transmiten unos a otros las señales de alarma o tranquilidad adecuadas a cada situación. Por lo tanto vemos que los caballos son muy sensibles alas señales corporales, y entienden muy bien cuando una situación es o no peligrosa en virtud de lo tensos o relajados que estemos.
Otro aspecto fundamental del comportamiento del caballo es la concepción que tienen del espacio que les rodea. Para el caballo hay dos espacios muy diferenciados, uno amplio, que podríamos llamar de seguridad, donde no permitirá que entre ninguna posible amenaza, y otro personal, muy importante dentro del grupo pues el caballo sólo permitirá a sus amigos que entren dentro de éste último. Por lo tanto nosotros debemos superar una primera barrera que nos separa del caballo que es su miedo instintivo al hombre como depredador. Si lo conseguimos podremos acercarnos al caballo y entrar dentro de su espacio de seguridad, él no huirá pues estará acostumbrado a nuestra presencia y dejará de vernos como una amenaza. Pero la segunda barrera es más difícil de franquear, pues el caballo debe no sólo aceptarnos, sino considerarnos como a un amigo, si no nos acepta como tal no permitirá que entremos en su espacio personal ni por tanto que lo toquemos.
Otro aspecto esencial del comportamiento del caballo es su capacidad para coordinarse con los otros miembros del grupo. Ya desde muy pequeños, en sus juegos, practican la coordinación. No debe olvidarse que su vida dependerá en muchas ocasiones de ser capaces de coordinarse en su huida, pues para el depredador es mucho más difícil escoger una presa a la que dar caza si todo el grupo se mueve como si fuera un único individuo.
No podemos olvidar por último la organización del propio grupo familiar, en donde a diferencia de lo que muchos piensan no se organiza en base a una relación de dominio y sumisión, sino a partir del liderazgo de uno de sus miembros. Los grupos familiares están normalmente formados por un semental y de dos a cinco yeguas con sus potros nacidos ese año y los de años anteriores normalmente hasta que tienen tres años. El semental se encarga de la protección del grupo, se enfrenta a las amenazas de posibles rivales o de algunos depredadores. Así mismo el grupo está liderado por una yegua, normalmente una yegua vieja pues será ésta la que tienen más experiencia y a la que el resto del grupo sigue voluntariamente. Ella decide cuando ir en busca de agua, de mejores pastos, de sombra, refugio, etc.
Las relaciones de dominio y sumisión sólo se darán en situaciones de conflicto, cuando dos caballos se tienen que enfrentar por algo y éstas son muy concretas y no suelen darse entre los miembros de un mismo grupo familiar. Vemos actitudes de dominio por ejemplo, cuando el semental de un grupo se enfrenta con otro macho que quiere quitarle a sus yeguas.
A diferencia de lo que ocurre con los caballos salvajes, en las relaciones sociales de los domésticos si vemos con frecuencia relaciones de dominancia y establecimientos de jerarquías. Debemos pensar que se encuentran en situaciones artificiales creadas por el hombre donde se ven obligados a competir por los recursos, al igual que pasa en los grupos de cazadores. Hay un poco de comida, un poco de sombra, etc. Cuando se dan estas situaciones de dominancia, el dominante lo único que busca es que el otro, el que es más sumiso se aleje de él dejándole el camino libre al recurso que quiere conseguir, ya sea comida, agua, etc. El sumiso no adopta en realidad una actitud de sumisión, no se acerca al dominante como si le pidiera permiso para compartir los recursos, simplemente se aleja de él. Nadie quiere estar con el dominante, pues cuando se acercan a él lo único que recibirán sera una coz o un mordisco. El dominante a diferencia del líder no tiene por que ser el más experto, le basta con ser el más fuerte ya sea físicamente o de carácter.
No sucede eso con el líder de la manada los otros quieren estar junto a él, pues en él confían y saben que donde está el líder habrá tranquilidad.
De nosotros depende convertirnos en el dominante o en el líder. Yo personalmente prefiero ser un líder en el que mis caballos confían más que el dominante a quien los caballos temen. Ejercer el liderazgo sobre el caballo es la base de la Doma Natural. Si el caballo no nos ve como a su líder no nos seguirá voluntariamente. No es tan difícil como puede parecer convertirse en líder. En primer lugar los potros nunca son los líderes por lo que es natural en ellos buscar uno en quien confiar. Además no todos quieren la responsabilidad del liderazgo pues eso supone una mayor responsabilidad y riesgo. La mayoría cede ese puesto gustosamente, lo que podemos aprovechar para ocupar dicha posición.
Por desgracia, a menudo, no tenemos en cuenta las necesidades reales del caballo y con toda nuestra buena intención actuamos radicalmente en contra de dichas necesidades. Cuando se va a domar un potro es muy frecuente que lo primero que se haga con él sea meterlo en una cuadra, pues piensan que será así más fácil hacerse con él. Muchas veces son boxes donde ni siquiera puede ver a otros caballos sintiéndose totalmente aislado y perdido. Eso sí, nos preocupamos de que tenga un buen techo, buena cama y tres comidas al día. También nos preocupa mucho su aspecto, les afeitamos los bigotes y el pelo de las orejas sin saber que les quitamos sensibilidad y los hacemos más vulnerables a que se introduzcan en sus orejas elementos extraños que pueden ser causa de infecciones. Al parecer estamos confundiendo nuestras necesidades con las del caballo.
Cuando se saca del box el potro va sujeto de un ramal y lo primero que se hace es atarlo. Muchas veces para ponerle la montura lo atamos tan corto a la pared para evitar que se mueva que ni tan sólo puede mover su cabeza, impidiéndole sin saberlo que pueda ver lo que le rodea. A diferencia de lo que pensamos estar encerrado no nos facilita su doma, todo lo contrario. Cuanto más encerrado y aislado esté más estrés sufrirá. Esa es la mejor forma de conseguir un caballo nervioso o incluso deprimido.
Tenemos que tener muy presente que para comenzar el adiestramiento del potro con la esperanza de obtener buenos resultados es esencial que esté en las mejores condiciones posibles, tanto física como sicológicamente.
Intentaré explicar brevemente aquí cómo podemos conseguir fácilmente su confianza si tenemos en cuenta que el caballo necesita sentirse libre para poder huir del peligro y estar en compañía de otros; y como podemos a su vez aprovechar los instintos naturales del caballo en su adiestramiento en nuestro propio beneficio como son su gran capacidad de coordinación y de comprensión del lenguaje corporal.
El comienzo de una buena relación con el caballo es relacionarnos con el potro desde su nacimiento, momento en el que empezó a vernos como un miembro más de su familia,  este paso se  consigue  gracias  al  "imprinting" del potro nada más que nace y a mantener un contacto diario con el acariciandolo y jugando con el para que no nos vea como una amenaza. Luego empezamos por las rutinas, le enseñamos a ramalear, a estar atado, dejarse cepillar, limpiar sus cascos, lo llevamos de reata, más tarde lo ensillamos y lo acostumbramos a nuestro peso poco a poco.  
Si el trabajo ha estado bien hecho a nuestro potro lo que más le gustará será nuestra compañía y nuestro contacto. Pues vamos a aprovechar esa circunstancia. Si le gustan nuestras caricias le vamos a dar caricias por todo su cuerpo con todo nuestro cuerpo. Si durante el trabajo diario conseguimos que el caballo siempre después de darle un poco de cuerda busque nuestra caricia, que no nos tema y previamente le hemos acostumbrado a la embocadura y a las cesiones pie a tierra, las paradas y otros ejercicios que le ayuden a comprender el uso de las riendas antes de que lo montemos, estara listo para montarlo y su adiestramiento. 
Yo el primer dia que monto al potro no hago más que caminarlo por la pista suelto al paso y más adelante dia a dia, lo introduzco el trote, otro dia un paseo por el campo con otros caballos y luego el galope, todo ello como un juego, sin cansar al caballo y sin presión, consihguiendo que el caballo siempre tenga interes y atención en mi y en el trabajo que hacemos, es muy importante no caer en las rutinas, por eso hago cada día un tipo de trabajo, (cuerda, paseo, pista...etc). 
Espero siempre que el caballo este fuerte, alegre y cofiado, esto lo consigo con el trabajo diario y dejando al caballo que este en libertad en su cercado junto a otros caballos, que pase pocas horas en su cuadra de esta forma evitamos el estrés y si el caballo se relaciona en libertad con su ambiente y con otros animales conseguiremos un caballo más seguro y menos nervioso pues en libertad los caballos hacen ejercicio y se acostumbran a los ruidos y otros estimulos que lo asustarian si el caballo se acostumbra a estar encerrado en su cuadra. 
Cuando consigo que el potro este fuerte y flexible empiezo ya la etapa de adiestramiento para preparar al caballo para su fin: ser un caballo de doma clásica listo para competir. 
Durante todo el adiestramiento deportivo del caballo desde ese momento que empezamos a exigirlo más, procuro evitar las rutinas en su entrenamiento y lo premio constantemente con cosas que lo motiven, pero sigo siempre soltandolo en libertad en su cercado junto a otros caballos y lo guardo solo al anochecer. 
Con este metodo he conseguido muchos éxitos deportivos pero lo mejor que he conseguido es alargar la vida deportiva de mis caballos, para conseguir esto, hay que saber ver cuando el caballo esta preparado para pasar al siguiente nivel y hay que exigirlo poco a poco sabiendolo esperar, ese es el secreto.


jueves, 2 de diciembre de 2010

El cambio de pie en el aire al galope.

Aquí realizo un cambio de izquierda a derecha.
Amigos, alumnos y seguidores de este nuestro blog, hoy hablaré de un ejercicio que muchas personas encuentran muy complicado, el cambio de píe en el aire al galope. 
Primero quiero que lean la definición de este ejercicio dada por el reglamento de doma de la FEI:

Cambio de pie en el aire o cambio de pie: El cambio de pie en el aire se ejecuta cambiando los anteriores y posteriores en el mismo momento. El cambio del anterior y posterior de la mano a la que se cambia se produce en el tiempo de suspensión. Los cambios de pie en el aire también pueden ejecutarse en series cada cuatro, tres o dos trancos, o al tranco. Aun en las series, el caballo debe permanecer ligero, tranquilo y derecho, con una impulsión siempre activa, manteniendo el mismo ritmo y el equilibrio durante toda la serie. En los cambios de pie en el aire en series debe ser mantenida la suficiente impulsión para evitar la pérdida de ligereza, fluidez y amplitud.    
         
Mi técnica para hacer este ejercicio:
Para el cambio de pie de derecha a izquierda:

Confirmar que las ayudas del galope a derecha sean las correctas:
Caballo recto, tranquilo y equilibrado
Pierna derecha en la cincha, relajada
Pierna izquierda un poco atrasada
Hombro izquierdo ligeramente atrasado, mandando peso ligeramente sobre la nalga izquierda
Ligeramente mas contacto con la rienda exterior.
Invertir las ayudas simultáneamente
Atrasar el hombro derecho y mandar peso sobre la nalga derecha 1
Toque ligero de la pierna derecha atrás
Pierna izquierda en la cincha.
Ligera inversión de la flexión del caballo hacia la izquierda
Ligeramente más contacto en la rienda derecha

MIS CONSEJOS:

Lo importante es la preparación física y psicológica del caballo en el cambio de pie.
Buscar la redondez del galope y la relajación (caballo y.. jinete) antes del cambio de pie. .
Notar bien su galope, coger la cadencia que le conviene a vuestro caballo, y actuar exactamente en el mejor momento.
El cambio propiamente dicho - la inversión de las ayudas - debe hacerse con un mínimo de ayuda.
Hacer las ayudas con precisión, rápidas y ligeras.
Tener las piernas muy relajadas.
Actuar la gran mayoría de las veces con el músculo de la pantorrilla y eventualmente con la espuela.
La espuela debe tocar delicadamente pero con precisión... TAC!... Apartar ligeramente la pierna antes de tocar.
Durante los cambios de pie no despegaros del asiento pero adelantar y bajar la cintura.
Sobre todo no inclinaros hacia delante, no mirar si el cambio de pie esta hecho sino conservar la mirada en dirección a las orejas del caballo.
Estar muy calmado y no os agitéis.
Mantener siempre vuestro caballo calmado y relajado.
No dejar a vuestro caballo acelerarse o abrirse durante el cambio.
Guardar la misma cadencia y conservar la misma línea.
Conservar vuestro caballo recto sin retorcerse.
No es importante hacer muchos cambios de pie, sino de calidad.
Después de unos cuantos cambio de pie, pasar de nuevo por el mismo sitio muy calmadamente tranquilizándole, y sin cambiar de pie esta vez.

Primer Cambio de Pie

¿Cuándo puede pedírsele el primer cambio de pie?
Que es lo que el caballo debe saber hacer:
Estar relajado en la espalda adentro al paso y al trote.
Estar en la mano, saber pararse recto y retroceder.
Pasar del galope al paso y del paso al galope.
Estar calmado al galope, equilibrado, recto, ligero y tener una cierta redondez con una buena cadencia al galope.
Galopar en falso en todas las circunstancias.
Hacer serenamente buenas salidas al galope, a la mano y en falso, cuando se le pide, desde el paso y parado.
El caballo esta listo para su primer cambio de pie.

Aprendizaje del primer cambio de pie:
Primera manera de proceder: del galope por derecho al galope por derecho.
Cambio de pie de derecha a izquierda:
Buscar en vuestra sesión un galope bien equilibrado, relajado, redondo, a las dos manos, por derecho y en falso. Hacer algunas salidas al galope por derecho desde el paso y después al galope en falso, transición al paso, nueva salida, transición etc...
Hacer uno o dos círculos a derecha, el caballo activo, lento, recto, relajado.
Doblar en los dos tercios del tramo corto de la pista, coger una diagonal muy corta, caballo muy recto, con la misma cadencia, confirmar que las ayudas del galope a derecha son correctas.

En la pared actuar simultáneamente:
Atrasando bien marcado el hombro derecho.
Cerrando los dedos de la derecha.
Toque eléctrico de la pierna derecha ligeramente atrasado.
Tocando con la fusta sobre la nalga derecha.
El caballo ha hecho su primer cambio de pie
Recompensar
Recomenzar en el mismo sitio dos o tres veces y poner pie en tierra.
Recomenzar en el mismo sitio y a la misma mano dos o tres sesiones en los dias sucesivos.
Hacer lo mismo con la otra mano.
Durante algunas sesiones, terminar con la misma figura pero sin cambiar de pie, continuando con galope en falso sobre el mismo pie.
Alternar diagonales con y sin cambio de pie.
Otra manera de proceder: del galope por derecho al galope en falso
Cambio de izquierda a derecha
Partir al galope a izquierda después de hacer dos círculos.
Coger por el tramo largo y en el principio pedirle el cambio de pie de izquierda a derecha actuando de la siguiente manera:

Ligeramente antes del tramo largo, en el final del círculo, con una acción sutil de la rienda izquierda (ligeramente mas alta y ligeramente al interior) colocar la cabeza del caballo hacia la izquierda.
Cambiar de pie con una acción de la rienda izquierda y un atrasamiento del hombro izquierdo seguido instantáneamente de una acción de la fusta en la izquierda y de la acción de la pierna izquierda atrasada.
Notamos que se han utilizado en este caso mas bien las ayudas laterales. La acción de la rienda izquierda tiende a cerrar el lado izquierdo y a abrir el lado derecho: el caballo cambia de pie.
Otra manera de proceder: de por derecho a falso en la diagonal pasando por una transición al trote
Ver: Yo tengo un caballo demasiado reactivo, en Problemas Frecuentemente Encontrados.

MIS CONSEJOS:

Preparar vuestro galope con un trabajo al paso. Es mas fácil.
El redondeo del paso es muy importante: la calidad de vuestro cambio de pie depende de la calidad del paso que precede al galope.
Buscar un galope vibrante, saltado, relajado antes de cada cambio de pie.
No dejar las caderas adentro en el galope preparatorio.
Hacer las ayudas rápidas, eléctricas, pero nunca duras, pesadas.
Dar prueba de tacto ecuestre, de psicología: no pedir demasiado, recompensar y relajar sobre todo vuestro caballo.
Se puede, al principio del aprendizaje, acentuar el movimiento de cuerpo para amplificar el movimiento del caballo.
Las primeras veces, pedirle siempre en el mismo sitio el cambio de pie escogiendo el lugar mas propicio psicológicamente y físicamente para vuestro caballo.
Después de los cambios de pie aislados, repasar siempre el galope en el mismo sitio sin cambiar el pie, con calma.
Cuando confirméis el cambio de pie, alternar igualmente las trayectorias cambiando de pie y sin cambiar de pie.
Con un caballo más difícil, preferir la segunda manera de actuar.
De esta manera, los hombros y la mirada del jinete deben girarse, con nitidez, hacia el costado diametralmente opuesto al cambio de pie.
No dejar los hombros del caballo pegarse al muro durante los cambios de pie a lo largo de los tramos. Alejaros ligeramente del muro.

Problemas frecuentemente encontrados:

El caballo no cambia de pie
Si el caballo no está dispuesto a dar los cambios de pie: Ver "Cuando se puede pedir los primeros cambios de pie".
O el galope preparatorio no es suficientemente equilibrado, vibrante y relajado
O las ayudas no van con el movimiento, no se ejecutan en su momento o con precisión.
El caballo no cambia de adelante
La acción de las manos precede demasiado la acción de las piernas.
La acción de las piernas no es suficientemente precisa y no es aplicada en el mejor momento.
Si el caballo persiste, se puede completar la acción de la pierna por un toque de fusta sobre la nalga del mismo lado.
El caballo no cambia de atrás
El caballo no esta suficientemente recto. El se ha mantenido con la flexión del galope inicial por la mano del lado del galope: Invertir la flexión con mas nitidez.
El caballo cambia en dos tiempos, o de delante o de atrás
Las ayudas del jinete no son simultaneas; están mal coordinadas.
El caballo no está recto o de las caderas o de las espaldas.
El caballo cambia antes de la orden
El caballo a comprendido y se adelanta a la ayuda: Calmarle, tranquilizarle, volver a empezar confirmando las ayudas de la salida del galope. Si persiste pasar al mismo sitio sin cambiar el pie. Trabajar eventualmente en otro lugar.
El caballo se retrasa en el cambio
Falta de preparación en el galope que le precede
Falta de decisión y precisión en las ayudas.
El caballo no esta preparado en el momento de la ejecución.
El caballo se acelera antes del cambio
Hacer las ayudas menos fuertes. Calmar a vuestro caballo tranquilizándole con la voz, parar vuestro caballo después de algunos trancos y marchar a riendas largas. Volver a empezar con mucha calma.
El caballo se atraviesa y se balancea fuertemente
Las ayudas son demasiado fuertes. El cambio de pie es demasiado importante (guardar las riendas prácticamente igualadas) y/o la acción de la pierna es demasiado atrasada y demasiado apretada.
El caballo "estalla" durante el cambio de pie
O el caballo no está psicológicamente dispuesto a hacer los cambios de pie: Rehacer la doma para llegar a las condiciones requeridas (ver: Cuando se le puede pedir el primer cambio de pie).
O las ayudas son demasiado vivas y demasiado fuertes (en general la acción de la pierna y del cuerpo).
Actuar con mas tacto y dulzura. Tranquilizar y calmar antes y durante el cambio de pie.
O las manos retienen demasiado al caballo y no le dejan ejecutar el movimiento.
Tengo un caballo demasiado reactivo, a veces febril en su comportamiento.
Algunos caballos, de mucha sangre, muy reactivos, se defienden, explotan durante los primeros cambios de pie. Ahora bien el cambio de pie no puede hacerse por etapas sucesivas: desde luego se prepara durante mucho tiempo, pero se necesita pedir adecuadamente la totalidad del cambio de una sola vez.
Con estos caballos, seria mejor trabajar de la siguiente manera durante el aprendizaje.
(ejemplo de derecha a izquierda)
Trabajar las salidas al galope desde el trote, tanto a derecha como a izquierda, por derecho o en falso.
Obtener un galope redondo, calmado, vibrante y relajado a la vez.
Coger la diagonal al galope con la mano derecha y pasar muy calmadamente al trote al final del primer tercio. Volver a ejecutarlo varias veces.
Después del paso al trote, volver otra vez al galope a la izquierda al final del segundo tercio de la diagonal; terminar la diagonal y seguir sobre un círculo a la izquierda; recompensar.
Reducir poco a poco (con la mayor calma posible) los trancos al trote entre el galope a derecha y el galope a izquierda hasta dos y después hasta un tranco al trote.
Finalmente, ralentizar delicadamente vuestro galope con la derecha para ir hacia la transición al trote pero en lugar de pasar al trote, invertir con mucho tacto vuestras ayudas en X: El caballo cambia de pie.
Al principio del aprendizaje, con caballos afinados, se agitan mas al autorizar el cambio de pie (el caballo a comprendido) que al pedir el cambio de pie.
Mi caballo intercala un tranco de trote
Mi caballo cambia fácilmente de pie de derecha a izquierda, pero hace por sistema un paso de trote en el cambio de pie de izquierda a derecha.
Yo he ensayado diversos métodos (Nuno Oliveira, Philippe Karl, Raabe, Decarpentry...)y finalmente los vuestros: A la primera petición el hace el cambio de pie y más tarde el vuelve a caer en su defecto anterior anticipándose a mi petición y ejecutando un tranco de trote antes del cambio de pie.

¿Durante el aprendizaje de los primeros cambios de pie habéis pedido directamente el cambio de pie en el aire o habéis intercalado algunos trancos de trote?.
O lo uno o lo otro, esto es un problema interesante y difícil de resolver.
Yo pienso que hace falta cuidar particularmente los trancos al galope que preceden a la petición de cambio de pie, mas reunión, confirmar bien las ayudas del galope a la derecha, todo lo demás muy ligero, hacer las ayudas oportunas, rápidas, netas y precisas, para el cambio a derecha.

1.- Probar modificar vuestra forma de proceder, sentir y saber cual es el instante preciso en el que la petición debe hacerse, anticipando o retardando esta petición, actuando mas vivamente o mas blandamente, actuando con una acción del cuerpo mas neta, abriendo o cerrando mas vuestros dedos.

2.- Probar y determinar si en un sitio es más favorable (línea recta, diagonal, antes o después de la esquina), si es más fácil de falso a por derecho o inversamente, Si va mejor galopando hacia el cambio de pie con una cadencia constante, o disminuyéndola o aumentándola, cual es la vibración, la amplitud mas favorable de su galope.

3.- Buscar la colocación y el equilibrio (mas o menos colocado, mas o menos reunido, mas o menos asentado, nuca mas o menos baja, caballomas o menos libre...) el más favorable para vuestro caballo, donde le sale lo mejor.

Estos son mis consejos para trabajar este ejercicio, luego cada uno de vosotros se familiarizara con un método el que le resulte más fácil al caballo y a su jinete y así sacará sus propias conclusiones finales.
Yo siempre he dicho que cada jinete monta como la experiencia y el contacto con diferentes caballos y entrenadores le ha enseñado a lo largo de toda una vida.
Yo tengo mi propio método y es el que en este blog os he mostrado, solo espero que os ayude un poco en encontrar el vuestro propio.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Como mejorar el paso del caballo.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana mientras montaba y entrenaba nuestros caballos, me encontré una pequeña dificultad con un caballo lusitano a la hora de hacer algo tan sencillo como el paso, el caballo cuando hacíamos una transición al paso, este daba unos trancos buenos, luego les acortaba y acto seguido se retrotaba rompiendo el aire, este es un problema de temperamento del animal, el se inquieta no se relaja y por eso se retrota, el paso es un aire muy importante en toda la doma de un caballo, pocas personas le dan la importancia que realmente tiene porque a veces sus caballos ya tienen un buen paso natural y con una buena mano nunca lo dañan, pero nuestros caballos de PRE y PSL tienen facilidad para deteriorar su paso haciéndolo muy corto y de poca extensión, por eso yo doy una importancia muy grande al paso con riendas largas al comenzar el trabajo diario y al terminarlo haciendo a los caballos cruzar barras de tranqueo.
Los objetivos del entrenamiento diario de nuestros caballos tienen como fin desarrollar sus facultades físicas al máximo sin crearles extrés, consiguiendo de ellos animales flexibles y atentos, decididos pero sumisos.
Estas cualidades se manifiestan por: a) La franqueza y regularidad de los aires; es decir la armonía, la ligereza y la facilidad de los movimientos. Una impulsión siempre activa, originará una soltura del tercio anterior y un buen remetimiento de los posteriores. Así mismo se requiere una sumisión en la embocadura con una descontracción total y sin tensión ni resistencia. b) El paso tendrá que ser regular, franco y suelto. c) El trote deberá ser elástico, regular, sostenido y activo. d) El galope también regular, ligero y cadenciado.
Debemos mencionar que la cadencia se aprecia en el trote y en el galope que es el resultado de la propia armonía que muestra un caballo cuando se mueve con regularidad, impulsión y equilibrio. La cadencia debe mantenerse en los diferentes ejercicios. No debemos olvidar que la regularidad de los aires es fundamental en la Doma Clásica.
Después de esta pequeña introducción, veremos qué valoración se nos hará en una pista de concurso del aire del Paso según el reglamento de la Federación Hípica Española.
El Paso
Es un aire marcado en cuatro tiempos con regularidad. Ésta regularidad junto con una total relajación deben ser mantenidos en todo el trabajo al paso.
Cuando las batidas del anterior y el posterior de un mismo lado se acercan, el paso tiende a convertirse en un movimiento casi lateral. Esta irregularidad que puede incluso llegar a la ambladura es un grave deterioro del aire del paso.
Podemos distinguir cuatro tipos diferentes de paso: reunido, medio, largo y libre.
-Paso reunido: El caballo va “en la mano”, avanzando hacia delante con el cuello elevado y arqueado y mostrando claramente que se sostiene por sí mismo. La colocación de la cabeza se aproxima a la vertical, manteniendo un contacto ligero en la boca. Los posteriores se remeten con una buena acción de los corvejones. El aire del caballo permanece “marchado” y enérgico, con una sucesión regular de las pisadas. El tranco cubre menos terreno y es más elevado que en el paso medio puesto que la flexión de todas las articulaciones es más marcada. El paso reunido es más corto que el paso medio, pero mucho más activo.
-Paso medio: Es un paso claro, regular y suelto con una amplitud moderada. El caballo está “en la mano” y marcha decidido hacia delante, relajado, enérgico y con trancos iguales. Los cascos posteriores pisan delante de las huellas que dejan los anteriores. El jinete mantiene un contacto ligero, suave y estable con la boca de su caballo, permitiendo el movimiento natural de cabeza y cuello.
-Paso largo: El caballo cubre el mayor terreno posible, sin precipitación y sin perder la regularidad de las pisadas. Los cascos posteriores sobrepasan claramente la huella que dejan los anteriores. El jinete permite al caballo extender su cuello y adelantar la cabeza, pero sin perder el contacto con la boca y el control de la nuca del caballo. El caballo estira toda la línea superior.
-Paso libre: Es un aire de descanso en el cual se le da al caballo entera libertad para bajar y extender su cabeza y cuello.
El aire del paso jamás puede ser tan espectacular o expresivo como el trote o el galope. Al paso, el caballo siempre tendrá dos de sus extremidades en el suelo y carecerá de impulsión y suspensión; en su lugar buscaremos actividad.
En el paso ideal, las extremidades delanteras del caballo saldrán libremente de las espaldas hacia delante gracias a un dorso relajado; y los cascos entrarán en contacto con el suelo uno tras otro en un claro ritmo de cuatro tiempos.
El paso y especialmente el reunido es el aire más difícil de mejorar ya que un caballo puede ser influido solamente en un preciso momento, y esto es cuando el posterior está empujando para despegarse del suelo. La carencia de suspensión dificulta si cabe aún más las posibilidades del jinete de intervenir sobre el aire del caballo.
La Competición
A veces pensamos que el aire del paso es menos importante que el del trote o el galope, pero esto es un error puesto que en la “reprise” obtendremos una nota doble por dicho aire, y también la calidad de los tres aires en conjunto se verá reflejada en la nota de conjunto para “los aires” que a su vez también tendrá doble coeficiente. Así los tres aires tendrán la misma influencia sobre la nota final.
El ritmo del paso es una de las cualidades más importantes en la que se fijará el juez, así como en la ausencia de defectos graves como la “ambladura” que es cuando las extremidades del mismo lado avanzan paralelamente y a la vez. Ópticamenteextremidades del mismo lado forman una “V”, es decir, la extremidad anterior permanecerá tocando el suelo el máximo tiempo posible mientras el posterior avanza debajo de la masa del caballo para finalmente apoyarse en el suelo. El posterior dará la sensación de que casi alcanza el talón de la extremidad anterior.
Riesgos
Es muy importante montar cada caballo desde el inicio del entrenamiento “de detrás hacia adelante” y no viceversa y sin demasiada influencia de la mano. Un suave toque de la pierna del jinete sobre el caballo en el momento en que el posterior del mismo lado está despegando del suelo provocará que esa extremidad entre debajo del centro de gravedad del caballo con mucha más fuerza y rapidez. Una fuerte influencia de la mano sobre la boca del caballo bloqueará el dorso e impedirá que el posterior avance hacia adelante lo suficientemente rápido. Debemos imaginarnos que nuestras ayudas forman un triángulo: empieza por el pie del jinete, sube por el muslo y el asiento hacia la espalda, y de ahí pasa por el brazo hasta la boca del caballo para llegar de nuevo al pie del jinete. El error más común del jinete es tirar de la boca del caballo para intentar conseguir algo de “reunión”, esto desencadenará serios problemas ya que lo primero que ocurrirá es que el caballo tensará el dorso provocando pérdidas de ritmo. Cabe la posibilidad de que el caballo se “retrote” o de que se ponga algo rápido. El caballo suele mostrar esa tensión agitando la cola o “chascando” los dientes.
En muchas ocasiones durante el adiestramiento del caballo, el jinete pide demasiado pronto el “paso reunido”. Los expertos indican que el entrenamiento de dicho aire solamente debe empezarse una vez que el caballo es capaz de desarrollar un trote y un galope reunidos con facilidad. También nos advierten de que montar el “paso reunido” demasiado tiempo puede ser contraindicado puesto que requiere gran esfuerzo por parte del caballo que al final resulta cansado e intenta evadirse
perdiendo la secuencia del aire y deteriorándolo hasta el punto de llegar casi a “amblar”.
El Paso en el Pre
Por lo general el paso no es un aire del que puede presumir nuestro caballo P.R.E., aunque se ha mejorado mucho en éste sentido. La selección de éstos años atrás hace que hoy en día podamos ver en las pistas de competición ejemplares con pasos aceptables aunque no suficientes para estar a la altura de lo exigido por un juez internacional. El P.R.E. es un caballo con mucha facilidad para la reunión y por lo general dificultad para la extensión y que morfológicamente cuenta con un cuello corto y empastado. Aun así y aunque ya hemos comentado anteriormente que el paso es un aire muy difícil de influir, sí que existen varios ejercicios con los que se puede mejorar el ritmo, la relajación y la conexión del dorso.
Mejorar el Paso
-Paso con riendas largas: es muy importante para nuestra raza y sobre todo si lo acompañamos de subidas y bajadas de pequeñas montañas. De esta manera obligaremos al caballo a ser más rápido con el posterior y a meterlo debajo de su punto de gravedad para poder mantener el equilibrio.
-Ceder a la pierna: la usamos para mejorar el ritmo y la actividad del paso. Es un ejercicio en el cual es más fácil para el jinete influir en el posterior de su caballo en el preciso momento. El posterior entrará debajo de la masa, conectará el dorso y lo recibirá el jinete en la mano.
-Paso reunido en espalda adentro: conseguiremos algo parecido que en el ceder a la pierna. Para nuestro P.R.E será aconsejable intentar permanecer con las riendas lo más largas posibles.
-Transiciones: desde el trote o el galope al paso e inmediatamente iniciar un ceder a la pierna activando el posterior cada vez que va a dejar de apoyarse en el suelo.
-Cavalletti: siempre asegurándose de que los palos están a la medida adecuada del caballo. Éste trabajo hará que el caballo tenga que prestar atención a los palos y esto acentuará la elevación de las cuatro extremidades.
Como entrenar a nuestro caballo,
El análisis de nuestro nivel de experiencia y él de las características de nuestro caballo nos ayudarán a establecer los planes a seguir. En los casos en los que nos sintamos poco preparados para actuar como “entrenadores” de nuestro caballo (sentimiento muy habitual), los objetivos deberían apuntar a nuestra propia mejora.
Así, debemos tomar decisiones que nos ayuden a perfeccionar -lo antes posible- nuestro conocimiento sobre las claves del comportamiento equino; las tácticas adecuadas para lograr una mayor colaboración de nuestro caballo; nuestro asiento y colocación sobre la montura, y ciertas mejoras en la técnica que seamos capaces de aplicar.
Pese a ello, en muchos casos, nos veremos abocados de forma irremediable a asumir ese difícil papel de “entrenadores” ya que, queramos o no, la relación habitual con nuestro caballo nos convierte en el elemento externo más presente en su vida, haciendo depender el futuro de nuestro proyecto de equitación conjunto de la oportunidad de las actuaciones y decisiones que llevemos a cabo a lo largo de cada sesión de entrenamiento.
Son diversas las áreas en las que necesitaremos analizar las carencias o necesidades de nuestro caballo y será para cada una de ellas para las que deberemos establecer el punto de partida, los objetivos a conseguir con un plazo estimado para ello y la programación de actividades que creamos adecuada para la consecución de esos objetivos.

martes, 2 de noviembre de 2010

Iniciación en los trabajos laterales.

Historia y antecedentes de los desplazamientos laterales:

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy me gustaria hablarles del primer movimiento que debemos enseñar a nuestros caballos para verlos mejorados: la espalda adentro.
Pluvinel utilizaba la espalda adentro alrededor de los pilares. Al maestro de la corte francesa de equitación y domador La Guérinière se le acredita generalmente la invención de la espalda adentro en el siglo XVIII. Esto se debió a que adapto el movimiento que utilizaba Pluviniel sobre los pilares, para su uso en líneas rectas. Sin embargo, Pluvinel utiliza más la espalda adentro antes que otros muchos movimientos laterales durante el siglo XVII. Pluvinel utilizado el ejercicio, especialmente alrededor del pilar aumenta la flexibilidad del caballo y lo prepara mejor en las ayudas, especialmente las ayudas de la pierna. Sintió que el ejercicio ayudó a la obediencia del caballo. Independientemente, el duque de Newcastle conoce el ejercicio y también lo utiliza alrededor del pilar.
Desde entonces se ha encontrado que la espalda adentro es probablemente el más importante ejercicio que necesita el jinete para la formación de su caballo y su fortalecimiento.

El principio de la espalda adentro.

Al principio de la espalda adentro las pisadas de los caballos van en tres pistas. El caballo se incurva y deja que doblen su cuerpo delante del pie trasero en el interior de la pista para que este pie cargue algo más de peso de la cantidad habitual marchando recto y es el pie interior el primer miembro de conducción para propulsar el caballo a lo largo.

Piense en la espalda adentro como en la base de todos los trabajos laterales y la piedra angular de todos los ejercicios de gimnasia para el caballo. Si usted puede montar en una buena espalda adentro, el caballo debe encontrar todos los movimientos laterales bastante fáciles.

* Es un gran ejercicio para enderezar un caballo.

* Hará flexible a su caballo.

* Esto ayudará a mantener su verdadero y correcto equilibrio. Será más fácil aceptar la rienda exterior y la pierna interior.

* Se le enseñará a ser más consciente de sus ayudas con la dirección de sus piernas. Él se mueve lejos de la pierna.

* Esto ayudará a equilibrar su caballo.

* Ayudará al jinete a ser más preciso y ser más consciente de la rectitud y el grado de curvatura y la flexión de tu caballo.

* Le ayudará a corregir cualquier tendencia y terminar con los lados rígidos. De hecho, la espalda adentro mejora el contacto da flexibilidad y fortalece al caballo.

Como comenzar ejercicios en espalda adentro.
Si es usted un jinete amateur antes de aprender estos ejercicios, hagase primero estas cuestiones:

* ¿Puede sentarse en el trote y galope en equilibrio?

* ¿Tienes las manos independientes?

* ¿Su caballo cede ante su pierna? Por ejemplo, si se presiona con la pierna izquierda tiene que moverse hacia la derecha. Si se presiona con la pierna derecha su caballo se aleja hacia la izquierda. ¿Puede ceder a la pierna?

* ¿Aprendió su caballo a tomar y aceptar la rienda exterior con descontración sin ralentizar el ritmo?

* ¿Su caballo tiene buena flexión y se flexiona bien en las curvas y círculos?

Si la respuesta a todas estas preguntas es sí, entonces usted está listo para comenzar con la espalda adentro.

Utilice una esquina o un círculo para preparar el ejercicio. Esto le permitirá obtener la incurvación en el caballo antes del movimiento. Es más difícil establecer la incurvación en una línea recta.

Al salir de la esquina o un círculo, mantener la incurvación y continuar por la pared impulsando con la pierna interior sobre la cincha y la exterior un poco atrasada.
Asegúrese de que sus hombros se encuentran en el mismo ángulo que las espaldas del caballo.
Esto es realmente lo importante. Ser tan suave como sea posible con la rienda interior. No tratar de mantener el caballo en la posición con la rienda interior porque el ejercicio así no va a funcionar correctamente.
Si usted está sentado en el ángulo correcto es decir, los hombros se encuentran en el mismo ángulo de su caballo y su cabeza esta recta (sin mirar a la derecha o izquierda), entonces las orejas del caballo estarán en frente de usted en un ángulo correcto.
Manténgase flexible. El caballo necesita el peso del cuerpo del jinete totalmente neutral y sin rigidez para no entorpecer el movimiento.

El ángulo de ejecución.
El ángulo de la incurvación del caballo depende de su morfología. Siempre ha habido mucha discusión acerca de cuál es el mejor ángulo para incurvar al caballo en espalda adentro. 
¿A qué distancia tienen que estar las espaldas de la pista? Esto depende del tamaño y la anchura de su caballo. Hay un montón de opiniones sobre esto y en mi experiencia los jueces están más confundidos que la mayoría de los jinetes que practican este ejercicio con sus caballos. Si se piensa en ello, si el juez está sentado en el marcador C ver el los hombros hacia abajo en el lado largo, así es prácticamente imposible ver el ejercicio desde un punto de vista correcto, especialmente si el caballo se va del juez hacia la "A".

En las competiciones el metodo que se utiliza para determinar si es correcta la espalda adentro, es verla desarrollarse en tres pistas, la pata delantera exterior debe estar en línea con la pata trasera en el interior. Esto significa que los hombros deben estar fuera de la pista la misma distancia que se toma una medida en la grupa del caballo. No estoy sugiriendo que usted debe tomar el movimiento en tres pistas como una regla, yo con mis caballos practico este ejercicio en cuatro pistas aunque en las competiciones lo realice en tres. Como en todas las cosas, la práctica hace su perfecto.

Cómo corregir el ángulo:

La primera vez que practique este ejercicio de espalda adentro con su caballo le parecera un trabajo difícil y exigente. Al principio se muestran reacios a darle un verdadero ángulo con las espaldas y tratarán de evitar el trabajo, dejando su cuerpo recto, paralelo a la pared o la pista, y sólo bajara la cabeza y el cuello. Esto es también un problema si el jinete está utilizando mucho la rienda interior.

Si tu caballo va hacia adelante, ya sea en el paso o al trote, y esta absolutamente seguro de que no se sostiene en la rienda interior,conseguira a través de la flexión del cuerpo del caballo corregir el ángulo de incurvación impulsando con la pierna interior activa sobre la cincha y la pierna exterior casí pasiva justo detras de la cincha.

Para que un caballo joven o rigido aprenda mejor este ejercicio se le puede enseñar en cuatro pistas.

viernes, 22 de octubre de 2010

La escala de formación para caballos de doma clásica.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana me gustaría repasar con todos los aficionados a la doma clásica o adiestramiento, la escala de formación y adiestramiento de caballos que creó la federación hípica de Alemania, yo considero tenerla muy encuenta a la hora de comenzar el trabajo con un caballo jovén para buscar un camino hacia un correcto adiestramiento que superando etapas nos dara su fruto: un caballo correctamente musculado, equilibrado y sumiso.

La escala de adiestramiento de caballos según la Federación Hípica Alemana:

Entrenamiento de un caballo jovén.
Buscaremos con el entrenamiento diario del caballo, cumplir estos objetivos:
1. ritmo
2. soltura (flexibilidad)
3. contacto
4. suspensión
5. rectitud
6. reunión

El objetivo final de todo el adiestramiento es la sumisión.

1. Ritmo

El ritmo es la regularidad espacial y cronológico de todos los pasos o trancos. El ritmo se debe mantener en todos los aires – aires de trabajo, alargamientos y reuniones. El ritmo es el primer objetivo en la escala de la doma.
Cada aire tiene su ritmo. El paso es un aire a cuatro tiempos, el trote tiene dos tiempos y el galope es un aire a tres tiempos.
¿Como conseguir y/o confirmar el ritmo?
- mantener siempre una cadencia básica, apropiada a cada caballo
- empujar al caballo con regularidad hacia delante
- ayudas de riendas suaves y sensibles
- conexión flexible del jinete al movimiento del caballo
- un contacto correcto

Causas para la perdida del ritmo:

- demasiado actuación de la mano del jinete
- pocas ayudas propulsivas
- montar hacia delante erróneamente ( demasiado rápido, precipitado, corriendo)
Corrección:
- muchas transiciones
- trabajo a la cuerda
- el trabajo con los Cavaletti o barras de tranqueo
- ejercitar el caballo con obstáculos pequeños (saltos)
- montar en el campo

2. Soltura (flexibilidad)

En la equitación, la soltura define que el caballo va hacia delante, el cuello ligeramente extendido hacia delante y con un dorso flexible. Sin prisa, con movimientos rítmicos, naturales y relajados y respondiendo a las ayudas del jinete.
La soltura es indispensable para los siguientes puntos de la escala de la formación del caballo.
Los movimientos rítmicos solo son correctos, en cuanto vienen a través de un dorso flexible y si los músculos del caballo se tensan y aflojan con naturalidad y sin rigidez.
Ritmo y soltura se completan uno al otro. Sin soltura no hay contacto, ni impulsión y ni reunión.
Aspectos positivos que conlleva la soltura:
- calentamiento de músculos, tendones y ligamentos ( mejora del riego sanguíneo, prevención de desgastes)
- mejora de la actividad dorsal
- mejora de la impulsión y del remetimiento de los posteriores (conseguir y mantener un mejor físico)
Características de la soltura:
La soltura de un caballo se refleja en
- una cola ligeramente elevada, y a la vez relajada
- en un dorso flexible, moviéndose al ritmo del aire
- en la aceptación de la embocadura ( boca cerrada, masticando y así produciendo una espuma blanca y densa)
- en un resoplo tranquilo
- una expresión satisfecha de la cara (ojos y orejas)
- extensión del cuello hacia delante y abajo

¿Cómo conseguir la soltura?

La soltura se consigue al principio de cada sección de trabajo – en el calentamiento -. El calentamiento debería empezarse al paso (mínimo10 – 20 minutos) con el fin de calentar los músculos del caballo y de la
producción del liquido de ligamento. Lo cual a su vez mejora la función del aparato motorico. Todavía al paso se pide al caballo ejercicios laterales, como por ejemplo una cesión a la pierna etc. y lecciones en línea curva, como un circulo o las serpentinas. Incluyendo frecuentemente los cambios de mano.
En continuación se empieza el calentamiento al trote con ejercicios similares como al paso. Además recomendables son transiciones de un aire al otro, o transiciones en un aire (alargar o acortar los trancos). El trabajo con palos en el suelo o Cavaletti, también da buenos resultados.
Mas ejemplos para el calentamiento de un caballo:

- paso medio con riendas largas (vijilar el control de la nuca)
- trote de trabajo en círculos de 20 m (trote levantado )
- galope medio en círculos de 20 m ( en asiento suspendido )
- cambios de mano frecuentes
- transiciones ( trote-paso, tote-galope)
- cesiones a la pierna
- alargar y acortar los trancos ( = activar los posteriores, crear y mantener la cadencia hacia delante )
- dejar estirarse el cuello hacia delante, como comprobación de la soltura.

3. Contacto

El contacto es la conexión entre los posteriores y el dorso del caballo, la mano del jinete y la boca del animal, a través de las riendas. Pero el contacto no significa que el caballo ponga todo su peso de la cabeza
en las riendas o en la mano del jinete. Mas bien se busca un contacto flexible, suave y uniforme. El caballo mastique satisfecho en el filete, la embocadura. El contacto es la base para poder realizar correctamente otras lecciones.

Características de un contacto correcto:
El contacto, como consecuencia de la soltura (2. punto en la escala del entrenamiento del caballo), es la conexión suave entre la mano del jinete y la boca del caballo. Hablamos de contacto, cuando el caballo
elástico, busca el contacto al filete, y así el contacto hacia la mano del jinete. - “El caballo busca el contacto y el jinete se lo permite!” – Un contacto correcto da al jinete la posibilidad de controlar o regular el aire, la velocidad, la posición, o la dirección que elige. El contacto depende de la edad del animal, nivel de doma y morfología del caballo. Además depende del aire, la velocidad (alargamientos) y del grado de la reunión. En todo caso se mantiene la cabeza del caballo ligeramente delante de la vertical, y la nuca sea el punto mas elevado.
Un contacto correcto facilita al caballo encontrar su equilibrio natural bajo el peso del jinete y le ayuda de equilibrarse en los diferentes aires, manteniendo los tiempos debidos. Por ejemplo: Paso, 4 tiempos, trote, 2 tiempos etc.

Errores del contacto

Causas para un mal contacto pueden ser, problemas de salud del caballo ( por ejemplo puntas en los dientes), un nivel muy bajo de la doma y/o un jinete con pocas facultades para montar.

Ejemplos para contactos erróneos:

Detrás de la vertical
- el punto mas alto se encuentra en la primera tercer parte del cuello, la “línea” entre frente y ollares del caballo se encuentra detrás de la vertical. Provocado por demasiada actividad de la mano del jinete o riendas demasiadas cortas
Corrección: ceder la mano, manteniendo las ayudas propulsoras, alargar las riendas un poco

Detrás de la rienda

- La “línea” frontal de la cabeza esta detrás de la vertical. El caballo cede a la ayuda de la rienda y no la acepta.
Causa: manos inquietas y/o demasiados altas, falta de un contacto constante

Corrección: Recuperar el contacto entre mano del jinete y boca del caballo ( una mano suave, flexible, pero a la vez quieta y baja – aprox. a la altura de la cruz del caballo)
Empujar el caballo hacia la mano del jinete
Trabajo en la cuerda
- El punto más alto correcto del cuello se encuentra entre la tercera o cuarta cervical

Si el caballo levanta más el cuello puede ser debido a:  
                                                                
Demasiada acción de la mano, reforzada por el jinete;
Caballos que tienen el nacimiento del cuello muy bajo

Corrección: un contacto flexible hacia la boca

Empujar el caballo hacia delante

Alargar la rienda frecuentemente y así permitir al caballo que estire el cuello

Encima de la rienda

- El caballo se apoya en la rienda y no mete los posteriores

Corrección: Transiciones

Activar los posteriores, usando las ayudas propulsoras (piernas)

Tomar y ceder las riendas adecuadamente

Contra la rienda

- La línea frontal del la cabeza esta muy por delante de la vertical

- El dorso esta rígido y hundido

Corrección: Trabajar a la cuerda con las lecciones debidas (por ejemplo con Cavalettis)

Tomar y ceder las riendas frecuentemente

Abriendo de vez en cuando la mano (del jinete) lateralmente, para indicar al caballo el “camino” hacia abajo

4. Suspensión

La suspensión es el impulso enérgico de los posteriores del animal, cual se transmite al movimiento hacia delante. La suspensión, al contrario de la impulsión, no existe por naturaleza en los caballos, pero puede ser
desarrollada y mejorada a base de la doma.
Aires con suspensión son trote y galope. Estos aires contienen una fase de suspensión, en la cual se encuentran todos los extremidades del animal en el aire.

Condiciones de movimientos con suspensión son las siguientes:

- un asiento flexible y equilibrado del jinete

- ayudas correctas del jinete

- tacto, soltura y contacto del caballo correcto (los tres primeros puntos de la escala de la doma)

- buenas condiciones físicas y un caballo sano

Características de la suspensión:

- adelantamiento inmediato hacia delante de los corvejones después del despliegue del casco

- causado por el empuje hacia delante a través del dorso flexible del caballo, el jinete consigue un asiento profundo y flexible. Se puede dejar llevar con el movimiento.

- mejora de la actitud de los extremidades delanteros

- una fase de suspensión mas pronunciada

- en alargamientos del trote, “se cubre más terreno”

- en alargamientos del galope,“más extensión sobre el suelo”

Conseguir la suspensión:

La suspensión esta basada en los puntos anteriores de la escala de la doma (ritmo, soltura y contacto) Ella es la transmisión del impulso enérgico de los posteriores, al movimiento general hacia delante. Por eso, cada lección, la cual favorece un arremetimiento de los posteriores, mejora la suspensión.

5. Rectitud

Rectitud significa, que el caballo pisa con los cascos posteriores en las huellas de los cascos delanteros, también en líneas curvas, como por ejemplo en el circulo.
Solo un caballo recto puede lograr el punto siguiente de la escala del entrenamiento – La reunión -.

Rectitud no tiene nada que ver con montar recto hacia delante. Se mejora con un trabajo sobre líneas curvas (circulo, vueltas etc.)

Cambiando frecuentemente la mano.

Un caballo joven se puede equilibrar mas fácil trabajándolo en dos pistas. La mayoría de los caballos tiene su inclinación natural al lado derecho. Quiere decir, que estos caballos pisan con su casco posterior derecho al lado de la huella del pie delantero derecho. La impulsión desarrollada del pie posterior derecho, actúa en diagonal a través de la espalda izquierda del caballo y así esta cargando mas el pie delantero izquierdo. A largo plazo, puede provocar un desgaste del pie delantero izquierdo.

Características de un caballo recto:

- los posteriores pisan en las huellas de las manos, tanto en trayectorias rectas como curvas

- la impulsión de los posteriores actúa en dirección del punto de gravedad del caballo

Conseguir la rectitud:

Antes de montar un caballo joven, ya hemos trabajado y mejorado su rectitud en la cuerda. Mejorábamos su equilibrio, trabajando los dos manos por igual. Además trabajábamos contra su incurvación natural, porque también a su lado “peor” tenía que recorrer el circulo.

Con las lecciones laterales (cesiones, espalda delante etc.) mejoramos la movilidad del caballo y con ellas trabajamos la incurvación en los dos lados por igual. Las lecciones de incurvación, para mejorar la rectitud,
son imprescindible para la futura reunión. Solo así, los posteriores pueden cargar por igual el peso, sin que se escape un pie y que no pise debajo de su centro de gravedad.

6. Reunión

Reunión significa que el caballo carga por un máximo su peso y él del jinete en sus posteriores. Es el sexto y ultimo punto en la escala de la doma o entrenamiento de un caballo, según la normativa de la FN Alemana.

Características:

La reunión se caracteriza en el descenso de la grupa (parte trasera del dorso, entre cadera y nacimiento de la cola), el arremetimiento de los posteriores con un dorso elevado y en la elevación del cuello. El caballo pisa con sus posteriores mas debajo de su centro de gravedad.

Lecciones de máxima reunión son el piaffe y la levada.

Cuando se habla de la elevación del cuello, se distingue entre la elevación correcta y natural, en la cual la elevación se encuentra en relación al descenso de la grupa, sin contracción y ofrecido voluntariamente por el caballo mismo. Quiere decir, tanto como baja la grupa y el caballo esta pisando debajo su centro de gravedad, tanto se eleva el cuello. Y de la elevación incorrecta o artificial, en la cual el cuello del caballo se eleva solo, manipulado por el jinete, actuando con las riendas hacia arriba. Sin respectar la relación del descenso de la grupa.

Lecciones para conseguir o mejorar la reunión pueden ser:

- Transiciones dentro del trote o del galope (manteniendo el ritmo y la impulsión)

- Transiciones de un aire al otro y a la parada

- Pasos atrás

- Trabajo en línea curva

- Vueltas

- Lecciones en dos pistas, como cesión a la pierna, espalda adentro, grupa adentro etc.

Si se ha conseguido cierto nivel de reunión, se puede pedir lecciones, las cuales requieren una reunión para su ejecución correcta, como por ejemplo:

- galope en trocado

- giro sobre los posteriores

- piruetas al paso

- apoyos

- cambio de pie en el aire

La sumisión

La sumisión es el objetivo final de toda doma de un caballo.

Se habla de sumisión, cuando un caballo obedece y acepta las ayudas del jinete sin tener que presionarlo. Cuando reacciona sin dudar en las ayudas propulsoras y con la debida impulsión. Al mismo tiempo se pasan las ayudas de las riendas de la boca del caballo, a través de la nuca, cuello y dorso, a los posteriores, sin ser bloqueadas por tensión en cualquier parte del caballo. Un caballo ha llegado al máximo nivel de la sumisión cuando se deja reunir en cada momento y en cada uno de los tres aires básicos. La sumisión esta conseguida cuando el caballo trabaja por igual en las dos manos con flexibilidad y cuando responde obediente a las ayudas propulsoras, a las ayudas de retención y laterales del jinete.

miércoles, 6 de octubre de 2010

El passage.

El passage es un trote preciso, muy reunido, elevado y muy cadenciado. Se caracteriza por un remetimiento pronunciado del tercio posterior, una flexión más acentuada de rodillas y corvejones, y la majestuosa elasticidad del movimiento. 
Cada bípedo diagonal se eleva y desciende del suelo alternativamente con cadencia y una suspensión prolongada. 
En principio, la lumbre del anterior elevado sube hasta la mitad de la caña del otro anterior. La lumbre del posterior elevado debe estar ligeramente por encima del menudillo del otro posterior. 
El cuello debe estar elevado y elegantemente arqueado, con la nuca en el punto más alto. El caballo debe permanecer ligero y suave “en la mano” y poder pasar tranquilamente del passage al piafé y viceversa, sin esfuerzo aparente y sin alterar la cadencia, con una impulsión siempre activa y
pronunciada. 
La irregularidad de las batidas de posteriores, el balanceo lateral del tercio anterior o posterior, las sacudidas o arrastrar los posteriores en el momento de suspensión o la doble batida son faltas graves. 
Antes de enseñarle el passage al caballo, se debe dominar el trote reunido y las transiciones de trote reunido a trote medio o largo, también recomiendo que el animal sepa hacer el piaffé correctamente, para que no aprenda un mal passage. El jinete deberá tener un excelente y profundo asiento y tendra la capacidad de colocar sus manos sobre la cruz sin que le "bailen" constantemente.
La posición de las piernas es similar a las del trote reunido, pero se aplicaran un poco más de peso en las ayudas de manos y asiento para reunir más y acortar los trancos, se creara también más impulsión que en el trote reunido, ayudándose de las medias paradas.
Si durante la ejecución del passage el caballo pierde elevación o reunión puede deberse a que el caballo intenta avanzar demasiado sin aceptar el contacto por exceso de la aplicación de las manos.
Aplicar peso en las manos sin transmitir impulsión es inútil, pues no es el jinete quien debe "recoger" al caballo, sino debe ser él, quien busque el contacto como respuesta a la energía que se le transmite desde las piernas y que tiene su origen en los posteriores.

Despedida de America.

Amigos y seguidores de nuestro blog, me gustaría comunicarles a todos, que he regresado a España y como tengo mucho trabajo que hacer por aquí, he tardado en responder vuestras consultas y vuestros mails, me alegra saber que disfrutan leyendo este nuestro blog.
Como ya dije por mail a mis alumnos, voy hablar en la próxima entrada que publicare aquí, del ejercicio llamado passage, pero primero aprovecho estas lineas para despedirme de mis últimos alumnos en América y mandarles un saludo desde aquí, un fuerte abrazo amigos, en especial a vos Liliam, que me invitaste a tu ganadería y me confiaste tus hermosos caballos aquí pongo una foto tuya con nuestro campeón Damasco después del ultimo premio recibido, me gusto mucho montarlo es un caballo tan trabajador y alegre como su dueña, también mando un saludo a mi alumna Rebeca, espero que sigas ganando premios con tus caballos que con tanto cariño monte y entrene, tampoco me olvido de vos Rocío, sigue montando duro, con trabajo se llega lejos.
Un abrazo muy fuerte para todos mis demás alumnos que no he mencionado aquí, ¡Hasta siempre amigos!

jueves, 9 de septiembre de 2010

El Piaffe.


Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana compartire con vosotros todo lo que se acerca de este ejercicio clásico que es tan bello de ver cuando esta correctamente ejecutado y sin tensión.
Iniciación al Piaffe
 Foto: El piaffe es un trote muy reunido ejecutado casi en el sitio.
Antes de abordar el piaffe es requisito previo que el caballo tenga bien desarrollada su capacidad autoportante, que no pese en la mano, y que permanezca flexible y relajado en cualquier requerimiento de ayudas. Yo procuro esperar a que el caballo sea tan ligero en la mano que lo pueda parar desde el trote solo utilizando mi espalda y asiento.

Por regla general, el caballo habrá concluido satisfactoriamente el tiempo necesario de doma básica y estara bien avanzado en la doma de nivel medio.

Es esencial que el caballo sea diestro en todos los trabajos en dos pistas y en los cambios de incurvación como muestra de su pericia para transformar diferentes posturas sin perturbación, en otras palabras tener desenvoltura en la flexibilidad lateral, en el traslado transversal de su peso y en el empuje individual de cada uno de los posteriores, todo lo necesario para mantener un depurado grado de rectitud, reunión y respuesta a las ayudas.

Más importante aún, requiere haber desarrollado una gran impulsión y dominar las transiciones con elasticidad y soltura especialmente entrar a la parada y partir desde esta en cualquiera de los tres aires.

Junto a la reunión, la movilización es una de las claves del piaffe, el caballo tiene que aprender a movilizarse con prontitud sin perder la reunión para lo que hay que practicar las transiciones trote- parada, parada-trote partiendo en actitud de reunión así como intercalar paso atrás para partir al trote con incremento de empuje y aumento de su peso sobre los posteriores.
En todo momento, hay que prevenir la aparición de cualquier contracción. La tensión muscular producida por una falta de descontracción provoca en el caballo el deseo de escapar del ejercicio y nunca dará un movimiento que ofrezca la impresión que debe tener la belleza de una danza.

La Práctica del Piaffe
En principio se trata de conseguir trancos de trote lo más cortos posible sin que el caballo se pare.

Al igual que todos los ejercicios que el caballo ha ido aprendiendo hasta ahora, para enseñar el piaffe no hay que ir siempre en una sola dirección, sino que hay que ensayar varias técnicas desde puntos diferentes de iniciación, y dependiendo de la habilidad de cada uno, será conveniente acentuar, que no forzar, la práctica del que resulte más dificultoso para el caballo y aprovechar lo que se manifiesta espontáneamente.

En caballos que tienen facilidad para diagonalizar desde el paso, se puede reunir el paso y pedir trote reunido, siempre que exista una actitud de remetimiento de los posteriores, cuando los pies pisan cada vez más cerca de las manos.

Las transiciones del trote a la parada, de la parada al trote, del trote a la parada y paso atrás, y del paso atrás al trote, se utilizan para que el caballo retroceda su centro de gravedad y aprenda a hacer trancos muy cortos, medios trancos.

La entrada a la parada desde el trote se utiliza, bien para que el caballo bascule su peso añadidamente sobre los posteriores, o bien, para intercalar unos trancos de trote casi en el sitio antes de parar completamente.

Salir al trote desde la parada se emplea para que el caballo aprenda realmente a empujar cuando los posteriores soportan más peso, o bien se aprovecha el empuje inicial de la salida para retener los primeros trancos y así conseguir algunas batidas casi en el sitio.

Las transiciones desde o hacia parada, paso atrás y trote se emplean para conseguir pocos trancos muy cortos, para incrementar el peso sobre los posteriores y mejorar una actitud de reunión, o para crear mayor empuje de los posteriores. No hay que pensar que todo esto se produce simultáneamente. Lo más frecuente es que el caballo no sea capaz de conseguir más que uno de los elementos a la vez. Es normal que cuando los posteriores tienen que portar más peso, se pierda el movimiento, y viceversa, que se obtenga más acción cuando los posteriores se alivian del peso. Puesto que ambos, junto con la impulsión, son necesarios para la consecución del piaffe no hay que olvidarse de omitir ninguno de ellos, y para conseguirlo la forma más útil consiste en encadenar una sucesión de transiciones de parada, trote y paso atrás, con pocos trancos intercalados.

El jinete tendrá que medir las aptitudes de su caballo y conformarse con lo que el caballo sea capaz de producir hasta que vaya adquiriendo la habilidad necesaria. Es importante tomar la precaución de parar antes de que el caballo pretenda hacerlo por sí mismo. En cuanto se percibe que el caballo pierde la facultad de mantener el intento de piaffe hay que sacarlo de ahí antes de que éste se apague.

En estas transiciones, el jinete debe alternar las ayudas de empuje y detención, pasando de una a otra en cuanto la indicación empieza a tener efecto y antes de que este efecto se complete. Las ayudas deben ser momentáneas y discontinuas. No hay que aplicar al tiempo ayudas antagónicas y mucho menos mantener las ayudas aplicadas fijamente.

La pierna empuja al caballo adelante, en cuanto avanza, el jinete le retiene por la acción de la rienda para restringir el avance, pero sin que se detenga por completo. Cuando el caballo empieza a dar signos de quedarse inmóvil, las piernas entran en acción.

No hay que emocionarse por haber conseguido algún indicio de piaffe y aprovechar para intentar exprimírselo al caballo. Uno de los errores más frecuentes en el piaffe ocurre cuando el jinete intenta conseguir un resultado más rápido coartando el avance mediante la manipulación de las riendas y la restricción de cabeza y cuello.

Algunos caballos meten mucho los pies y adoptan con facilidad la actitud de la reunión, pero al empujar se ponen al galope en el sitio en lugar de diagonalizar el trote. No es conveniente castigar esta iniciativa puesto que en realidad el caballo está dando más de lo que se le pide, y por lo general lo hace elevando el tercio anterior, una postura que es buena para el futuro piaffe. Hay que observar si el caballo mantiene la rectitud puesto que esto sucede con más frecuencia cuando el caballo se atraviesa aunque sólo sea un poco. Parar y volver a salir con ayudas menos enérgicas es la primera solución o en todo caso, empezar el acortamiento de trancos en espalda adentro.

La ejecución del piaffe no debe suponer un incremento en la intensidad de las ayudas, más bien al contrario, la aplicación de éstas es menor gracias a la mejor obediencia y más pronta repuesta del caballo.

El caballo llegará en ocasiones a hacer un par de trancos o más de trote en el sitio o casi en el sitio, aunque esto aún no sea un piaffe verdadero, sirve para que aprenda a adoptar una postura de reunión sin dejar de batir el trote.

Por otro lado, no hay que perder de vista el ritmo, pues a la larga se trata de que el caballo ejecute un piaffe homogéneo y simétrico. Mientras que el caballo no sea todavía capaz de sostener un cierto número seguido de trancos de piaffe, para que no pierda el sentido del ritmo, es necesario practicar un trote lo más corto posible durante una cantidad prolongada de trancos, algo parecido a un piaffe andado.

Todos los ejercicios pueden entrelazarse unos con otros, eligiendo en cada momento el más adecuado para mantener el equilibrio idóneo entre reunión, impulsión, disminución de avance, equilibrio, puesta en mano y ritmo.

Después de algunos trancos satisfactorios hay que volver al alargamiento para recobrar la impulsión y el deseo de avanzar. Algunos caballos pierden con demasiada rapidez el deseo de avanzar y tienen tendencia de quedarse detrás de la mano en cuanto se les restringe la salida hacia delante, con este tipo de caballos hay que tener un tacto añadido y nunca coartarles el deseo de ir hacia delante.

Mejorar la Expresión Piaffe
El piaffe consolidado tiene que tener una cadencia marcada, pero no hay que confundir la deseada cadencia con la ralentización del ritmo provocado por falta de impulsión o pérdida de actividad.

El gesto del caballo en el piaffe, depende del grado de impulsión, de equilibrio y de reunión que es capaz de alcanzar. Para que el piaffe sea brillante el caballo tiene que adoptar una línea de impulsión ascendente. Cuanto más se reúna y redondee el caballo empujando, tendrá su centro de gravedad sobre los posteriores y tendrá más elevación del tercio anterior y por lo tanto más expresivo será el piaffe.

Para asegurarse que el ejercicio final será brillante nunca ahí que dejar que el caballo aprenda a apagar su actividad durante su ejecución. Son mejores tres trancos muy activos que diez trancos apagados. Es más difícil recuperar la actividad perdida una vez que el caballo ha aprendido a no emplearse en el piaffe.

La expresión del piaffe viene paulatinamente a medida que el caballo encuentra su sitio natural, desde ahí solo queda que el jinete le pida la reunión, le active la impulsión y le de la libertad de dejarle hacer.

Faltas Comunes en el Piaffe
El jinete tiene que ser consciente desde el inicio de la enseñanza del piaffe si el caballo tiene tendencia a adoptar una postura o acción que a la larga pueda perjudicar la brillantez del movimiento y modificarlo antes de que se haga habitual, pues es más fácil evitar los defectos que corregirlos después.

El caballo que no eleva las manos es porque ha aprendido el piaffe en una posición que recarga las espaldas, bien por falta de actitud de reunión, bien por falta de impulsión. Esta falta también es común en caballos a los que se les ha enseñado el piaffe, pie a tierra utilizando en exceso el empleo de la vara en los pies, pues aprenden a levantar los pies mucho sin apenas tener actividad en las manos. Al contrario el caballo que apenas levanta los pies es porque se le ha recargado demasiado peso prematuramente sin esperar que se fortalezcan lo necesario. En ambos casos, es preciso volver atrás para que el caballo aprenda a entrar a los trancos cortos de trote sin caer en el defecto que se pretende evitar.

Corregir o intentar obtener un piaffe a base de espolazos, tirones en la boca y fustazos, puede que sirva para que el caballo haga algo parecido a un piaffe, pero al ser impuesto y forzado carecerá de soltura y elasticidad y no dará la apariencia de corrección y facilidad que debe tener.

Los defectos del jinete en la piaffe:
Traccionar de las riendas para retener el caballo e impedir el avance
Incrementar el contacto en lugar de aligerarlo
Comprimir el cuello de caballo
Obligar una colocación detrás de la vertical
Mantener el piaffe mediante contorsiones del cuerpo
Empujar el aire dando botes con el asiento
Abusar del empleo de las espuelas o la fusta

Los defectos del caballo en el piaffe:
Atravesarse al caballo o meter un pie más que el otro bajo la masa
Balancearse, separando o cruzando los pies o las manos
Dejar los pies fuera de la masa
Asimetría o irregularidad en el ritmo
Precipitación de trancos
Ausencia de suspensión o resorte en los trancos
Hundir el dorso o la cruz
Perder la colocación o invertir el cuello
Dejar caer las espaldas
Batir los pies casi juntos
Derrumbar el peso sobre el tercio anterior
Remeter las manos debajo del cuerpo detrás de la vertical
Elevar los pies más que las manos
Botar la grupa levantándola más que la cruz
Perder el resorte de las extremidades
No tener tiempo de suspensión

• El piaffe ejecutado en el sitio representa la perfección. Coronel Alois Podhajsky – La Equitación (1965)

El jinete tiene que ser consciente desde el inicio de la enseñanza del piaffe si el caballo tiene tendencia a adoptar una postura o acción que a la larga pueda perjudicar la brillantez del movimiento

No hay que aplicar al tiempo ayudas antagónicas y mucho menos mantener las ayudas aplicadas fijamente

El ritmo del trote debe permanecer cadenciado, rítmico y enérgico con un nítido tiempo de suspensión entre cada batida simétrica y diagonalizada de los bípedos
 

jueves, 2 de septiembre de 2010

Como ven los caballos su entorno?

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hace poco me pasaron esta informacion acerca de como ven los caballos el mundo que los rodea, me gustaria compartirla con todos vosotros pues me parecio muy interesante.
Es común que los caballos se asusten con cosas que ya han visto antes, así que ¿por qué asustarse por ello ahora?

Una nueva investigación llevada a cabo por la Fundación de Investigación Equina en los Estados Unidos encontró las respuestas a esa pregunta.

Por los senderos, en el campo de doma, en el hipódromo, en los camiones de transporte, todos hemos visto los sustos, los desenfrenos y esas reacciones repentinas tan particulares de nuestros amigos los equinos. Podría deberse al acercamiento de algún animal, o simplemente algún objeto ha sido soplado por el viento, tomando por sorpresa al caballo. Pero a veces es sólo algo que usted está seguro de que han visto muchas veces antes, así que ¿por qué asustarse por ello ahora? Una nueva investigación llevada a cabo por la Fundación de Investigación Equina con sede en Aptos, California cuenta ahora con las respuestas a esa pregunta.

Según Evelyn B. Hanggi, MS, PhD, co-directora de la Fundación de Investigación Equina, una teoría sobre los sustos es que los objetos parecen diferentes a los caballos cuando se ven desde diferentes ángulos. Por lo tanto, una señal de tránsito, una rama o incluso un tacho de basura podrían asumir nuevas características cuando se miran desde otro lado. "Lo que queríamos saber era si los caballos podían entender que las partes igualan el todo", dijo la investigadora.

Hanggi creía que podían. "Si no, ellos pasan la mayor parte de su tiempo asustados y huyen de todo", manifestó.

Foto: Asi ven los colores los caballos.

Para probar su teoría, se estableció un experimento en el que los caballos fueron entrenados mediante un refuerzo positivo para seleccionar uno de dos juguetes: un lagarto en vez de un dinosaurio, una cortadora de césped en lugar de una carretilla, y un tractor en lugar de un camión.

Al principio, estos objetos fueron colocados siempre en la misma posición. Pero una vez que los caballos estaban bien entrenados, Hanggi comenzó a girar los objetos para ver si todavía podían identificar la elección "correcta". Movió las cosas y las puso de costado, patas para arriba e incluso al revés.

Los resultados indicaron que, en general, los caballos reconocieron inmediatamente los objetos desde muchos y novedosos puntos de vista, aunque los resultados variaron de un caballo a otro y siendo algunas rotaciones más difíciles de reconocer que otras, informó la experta. En concreto, los equinos trabajaron mejor cuando los objetos estaban “correctamente posicionados”.

"Esto sugiere que los caballos al tomar sus decisiones estaban usando características familiares que han aprendido en la formación inicial, ", dijo Hanggi. "Su capacidad para realizar correctamente parece estar íntimamente relacionada con que se les permita observar y aprender acerca de los objetos en primer lugar."

Los resultados sugieren que los caballos que están autorizados a mirar a su alrededor e investigar, ya sea con la montura puesta o sin ella, serán más aptos para reconocer objetos desde diferentes ángulos más tarde y podrían ser menos propensos a reaccionar negativamente a ellos, asegura la investigadora.

En estudios previos realizados por la Fundación de Investigación Equina ya se ha desmentido otra posible explicación para los sustos en equinos: como la teoría de que los caballos no reconocen los objetos con un ojo si no lo han visto previamente solamente con el otro ojo, finalizó Hanggi.


Referencia: Journal of Equine Veterinary Science. Volume 30, Issue 4, April 2010, Pages 175-186.

FUENTE: PV ARGOS .

domingo, 29 de agosto de 2010

El pura raza española o PRE.


Aquí estoy junto al semental PRE Pegaso, medalla de oro en adiestramiento y campeón de la copa ibérica.
Los orígenes del caballo español se pierden en la noche de los tiempos, pues nuestro caballo español es una de las razas mas antiguas del mundo y una de las que mas historia tiene.
Cuando llegaron los romanos al territorio que ahora se llama España, conocieron a los temidos íberos, guerreros que peleaban en caballos de largas crines. No es casualidad que en las pocas monedas íberas que se han encontrado aparezcan guerreros a caballo y también toros, estos animales forman parte de nuestra cultura, así ha sido durante siglos. En las crónicas romanas a lo largo de toda la historia del pueblo romano, desde que estos llegaron a la península Ibérica (a la que llamarían después Hispania) dejaron abundantes documentos que atestiguan la antigüedad de la cría del caballo en nuestro suelo. El caballo procedente de España, ese caballo valiente, noble de espesa crin a lomos de los hispano romanos recorrió todo el imperio y los emperadores romanos siempre se retrataban a lomos de caballos de tipo hispánico en los frescos de las villas romanas de Italia o en estatuas de mármol y bronce por todo el imperio.
Muchos historiadores y expertos en genética dicen que cuando llegaron los musulmanes a España, cruzaron sus caballos con los nuestros, el tipo de caballo que los musulmanes portaban era el Berberisco, yo personalmente hasta hace poco pensé que este cruce había influido mucho en la raza, pero leyendo las anotaciones de Abad que considero muy acertadas, cambio mi opinión. Abad afirma que los árabes entraron en la península por  mar y trajeron consigo pocos caballos, armaron su caballería en Andalucía con los caballos que encontraron por el camino en tierras españolas.
Parece ser que apreciaron mucho al caballo español porque lo importaron tiempo después a otras ciudades musulmanas como Bagdag.
Oficialmente el caballo pura raza árabe entro en España en el siglo XIX por lo cual historicamente no ha podido influir en la creación del caballo PRE ya que este se consolido en el siglo XVI.
Lo único que comparte el caballo PRE con el árabe berberisco es un antepasado en común, el caballo primitivo denominado Tárpan que origino también otras razas de caballos, este antepasado común produjo la confusión en algunos expertos en genética que afirmaban que ambas razas se mezclaron.
El caballo español fue la mejor arma de guerra en la edad media para expulsar de España a los musulmanes en la llamada guerra de la Reconquista y en el siglo XVI la mejor arma para mantener el orden en el Imperio español y su expansión durante la conquista de América, aunque es cierto también que no solo llevaron caballos andaluces los conquistadores, también portaron caballos de otras razas autóctonas españolas de menor calidad que el PRE.
En tiempos de paz fue utilizado también con muy buenos resultados para dar forma a los ejercicios a caballo que después se llamarían de alta escuela. El caballo español ayudo a que se crearan muchas Escuelas, como la de Viena, con caballos españoles o con mucha sangre española.
En el siglo XVI Felipe II encargó a Diego López de Haro y Sotomayor, I marqués de El Carpio, la creación de las Caballerizas Reales de Córdoba, donde agrupó los mejores sementales y yeguas de las tierras que bordean el Guadalquivir, siendo esta yeguada real el origen de la raza del caballo español como lo conocemos en la actualidad. En el nombramiento del marqués como caballerizo en 1567 dice el rey:
[...] hemos acordado de sostener y criar un buen número de yeguas de vientre con sus potros y crías en la Ciudad de Córdoba y otras partes y lugares de Andalucía.
Las caballerizas se hicieron depender de la Junta de Obras, Jardines y Bosques y para la empresa se dedicaron, entre otros, fondos económicos provenientes de la explotación de salinas andaluzas. En 1576 las caballerizas contaban con 50 empleados y 110 plazas y en la década de 1580, 600 yeguas pacían en las dehesas de Córdoba, 400 en las de Jerez y 200 en las de Jaén. En palabras del marqués:
"La bondad de la raza de caballos de Córdoba, es cosa de mayor grandeza que tiene su Majestad en sus Reinos."
A la muerte del  marqués, el cargo de "Caballerizo Mayor de las Reales Caballerizas de Córdoba" pasó a su hijo, permanenciendo como cargo hereditario en el mayorazgo de la Casa del Carpio desde 1625, por concesión real a su nieto. La corona también tenía la Yeguada Real de Aranjuez, formada por las yeguas de la Orden de Santiago, cuyo patrimonio había revertido en la corona, y otro rebaño en Valladolid. Sin embargo su calidad no era comparable con la Yeguada de Córdoba.
Hasta este punto quiero dejar claro en este artículo que la creación del caballo español como lo conocemos hoy fue obra de Felipe II en las Reales Caballerizas de Córdoba, a manos del caballerizo real Don Diego Lopez de Haro. Desde el siglo XVI hasta hoy se ha conseguido mantener la raza casí inalterable hasta nuestros días convirtiéndola en una de las razas puras más antiguas del mundo, incluso el propio rey Felipe II eligió el color blanco como color predominante en el caballo PRE pues le daba más nobleza y distinción a los gustos de esa época. Esta misión consiguió mejorar al caballo español autóctono y fijar una morfología estándar como la han conservado hasta hoy la estirpe más antigua del PRE, la llamada "cartujana" que según mi opinión en su morfología es la más parecida a la de tiempos de Felipe II, partiendo de esta sangre más pura del PRE aparece en nuestros días el actúal pura raza española.
El caballo español alcanzó fama mundial en el Siglo de Oro español (s.XVII), retratado por Velazquez en los cuadros que pinto de la familia real.
El caballo español en ese siglo fue exportado a todas las cortes de Europa y su sangre se mezclo con la de casi todas las razas importantes europeas que ahora existen.
Lope de Vega en su comedia Los comendadores de Córdoba recoge no sólo la fama de los caballos
 cordobeses sino también la de sus jinetes. Del mismo modo la citada obra de Lope de 1610 y la Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora de 1612, dedicada al conde de Niebla, son un testimonio excepcional de la denominación histórica "caballo andaluz".
Por estas fechas los caballos españoles eran muy apreciados dentro y fuera de España, teniendo propietarios como Don Juan de Austria, los reyes de Francia, el Duque de Baviera, el emperador Maximiliano II y su hermano el archiduque Carlos. Estos dos últimos crearon el caballo lipizzano a partir de caballos andaluces ligeros y la Escuela Española de Equitación en Viena, siguiendo la doma española tradicional.
En esta época surgieron las maestranzas de caballería, corporaciones nobiliarias cuyo principal fin era el ejercicio de la monta a la brida y a la jineta, que en algunos casos construyeron y sostuvieron sus propias plazas de toros. Las maestranzas surgieron en Andalucía con la creación de la de Ronda en 1573, la de Sevilla en 1670, de Granada en 1689, la de Carmona en 1728, la de Antequera, del mismo año, la de Jerez en 1739 y se intentaron constituir otras en Jaén y Utrera, en 1731 y 1732 respectivamente, pero fueron denegadas por la Junta de Caballería. Las maestranzas también se extendieron fuera del territorio andaluz, con la fundación de la de Valencia en 1697, la de Palma de Mallorca en 1758 y de de Zaragoza en 1819. El artículo primero de los estatutos de la Maestranza de Granada, redactados en 1764, es otro ejemplo de la denominación histórica de esta raza como "caballo andaluz":
[...] y para que los caballos andaluces que han hecho la milicia española superior a la de todas las naciones, no pierdan nada de la excelencia en que se constituyen por la hidalguía de sus razas, y primor de su doctrina [...]
En 1751 se produjo un grave incendio en las caballerizas de Córdoba, por lo que Fernando VI ordenó reconstruirlas, finalizándose la obra en tiempos de Carlos III, quien colocó sus armas en la fachada. Ese mismo año José I de Portugal quiso crear una yeguada nacional en su reino, para lo cual adquirió 33 yeguas y 2 sementales andaluces. En 1753 la cabaña tenía ya 268 individuos, principalmente de capa castaña, origen de la raza llamada Alter Real.
 Los avatares políticos del siglo XIX en España, causaron grandes daños en la cabaña equina nacional. Con motivo de la Invasión Francesa, en 1808 las yeguas de las Caballerizas de Córdoba fueron trasladas a las Islas Baleares para preservarlas del expolio napoleónico. Terminada la Guerra, en 1814 no regresaron a Córdoba sino que pasaron a la Yeguada de Aranjuez, quedando las caballerizas cordobesas como depósito de sementales. Además de esto Córdoba perdió importancia porque el rey Fernando VII apoyó la Yeguada de las Lomas de Úbeda en 1820 y suspendió la prohibición de cubrir yeguas con garañón al sur de la "raya real", lo que favoreció el uso de la mula en el enganche de coches y diligencias, que en el sur de la península Ibérica anteriormente sólo se utilizaba en labores del campo. Además su hermano el Infante Carlos, presidente de la Junta Suprema de Caballería y partidario de cruzar yeguas andaluzas con otras razas europeas, como el caballo normando, el trakener, el holstein y el hannoveriano, creó las yeguadas de Cazorla y de Sevilla en 1828 y 1830 respectivamente, lo que causó un grave deterioro genético a la cabaña.
Como contrapartida a mediados de siglo se crearon las Escuelas de Veterinaria de Zaragoza, León y Córdoba, esta última en 1847, dependiente de la Universidad de Sevilla y dedicada especialmente al cuidado y mejora del caballo. Asimismo en 1864, por iniciativa del lojeño Narváez, el Ramo de Guerra se encargó de la cría y del fomento caballar nacional. Además, muchos ganaderos andaluces no habían practicado esos cruces, por lo que fue posible recuperar la pureza original de la raza, cuando en 1893 el Ministerio de Guerra decidió organizar la cría caballar en España, ubicando la yeguada nacional, luego militar, en la Hacienda de Moratalla, en Hornachuelos y Posadas. Para la recuperación del caballo español como era antaño llamado andaluz se utilizaron 18 yeguas procedentes de Córdoba, Montilla y Jerez de la Frontera. En el último tercio del siglo XIX funcionaban los depósitos de sementales de Córdoba, Úbeda, Jerez y Valladolid y en los primeros años del siglo XX se fundaron otros en Alcalá de Henares, Hospitalet de Llobregat, Garrapinillos, Bétera, León y Santander.
En 1912 Cría Caballar, que dependía del Ejército, abrió en España el primer libro para inscribir los caballos de raza árabe, pura raza inglés y anglo-árabe, decidiendo inscribir a los tradicionalmente llamados caballos andaluces como Pura Raza Española, más tarde abreviado como PRE. En los años 1920 la yeguada nacional de Moratalla se amplío en Medina-Sidonia y luego en Jerez. Durante la Segunda República la competencia en la cría y el fomento caballar se trasladó al Ministerio de Fomento y posteriormente al Ministerio de Agricultura.
Durante el Franquismo la yeguada nacional pasó a llamarse yeguada militar. En 1956 se sacó de la Hacienda de Moratalla y se trasladó a Écija, a la fincas de la Turquilla y de la Isla; a Jerez, al Cortijo de Vicos y a la finca de Garrapilos; a Ibio, y a Lore-Toki (en San Sebastián). Además se abrieron nuevos depósitos de sementales en Manacor y Hoya Fría (en Tenerife). En este periodo, en que se impuso definitivamente la locomoción en las labores del campo y en la tracción de vehículos, la raza de caballos andaluces se conservó gracias a algunos ganaderos, andaluces y extremeños fundamentalmente, como son Terry, Bahones, Guerrero, Pallarés, Romero Benítez, Escalera, Miura y Blasco Balbuena, entre otros. Asimismo fue muy importante la labor de la Federación Hípica Española, del laboratorio de locomoción de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba y de Álvaro Domecq, así como la promoción de la raza que hizo la Feria del ganado de Jerez, que pasó a denominarse Feria del Caballo.
A partir de 1966 España impidió a Portugal inscribir en su libro a sus caballos, por lo que el país luso eligió dar a sus caballos andaluces una nueva denominación: caballo lusitano, en recuerdo de la antigua Lusitania que era el primer nombre que recibió aquel país en tiempos de los romanos. Portugal abrió su propio registro, que permaneció abierto hasta 1980 y que volvió a abrir entre 1996 y 1999, para refrescar la sangre nuevamente con caballos andaluces.
En 1972 se constituyó con sede en Sevilla la Asociación Nacional de Criadores de Caballos Españoles (ANCCE). En 1973 el Ayuntamiento de Jerez creó el premio Caballo de Oro, que concedió a Álvaro Domecq y en cuyo acto de entrega se estrenó el espectáculo "Cómo bailan los caballos andaluces", ideado por el propio Domecq, con la asistencia del Príncipe de España. Este espectáculo fue el origen de la Fundación Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre.
Entre 1989 y 1992 se produjo en España un brote de peste equina que afectó a la cabaña de caballos andaluces que sufrió perdidas, redució su cría y exportación hasta que se controlo la enfermedad.
En 1990 el Ministerio de Hacienda trasladó la yeguada del Bocado, de Terry, a la dehesa de la Fuente del Suero, donde se criaban los caballos "cartujanos" originalmente en el siglo XVI, ambas yeguadas eran patrimonio expropiado a RUMASA.
Desde 1991 la ANCCE organiza en Sevilla la última semana de noviembre el Salón Internacional de Caballo (SICAB), con un importante concurso morfológico.
En 1995 las caballerizas de Córdoba perdieron su uso como depósito de sementales, permaneciendo vacías desde entonces. En 1996 se inauguró el Museo del Caballo de Jerez y algo después el Museo de Carruajes de Sevilla. Ese mismo año se creó Córdoba Ecuestre, que organiza el concurso CABALCOR y en el 2002 se celebraron los Juegos Ecuestres mundiales en Jerez con la participación en el equipo español de caballos PRE.
En los últimos tiempos varios caballos PRE han participado en los Juegos Olímpicos en doma clásica, obteniendo diploma olímpico, bronce individual y plata por equipos en Atlanta 1996, Sidney 2000 y Atenas 2004. Tenemos que destacar los exitos del caballo español Fuego XII en los juegos ecuestres mundiales celebrados en Kenctuky 2010 y su participación en los juegos olímpicos de Londres 2012 que junto a sus actuaciones en concursos FEI en Europa le han convertido en uno de los 10 mejores caballos del mundo en doma.
Lo más destacable de él es su carácter dócil, noble y amable y su gran inteligencia, que le ayuda pronto a aprender cosas nuevas. También destaca por su belleza, debida en parte a su cabeza, crines y cola espesa, y su elegancia, sus movimientos son sumamente elevados. De alzada 1,54 a 1,65 m, aunque pueden darse caballos de distinta alzada. Patas fuertes, pero finas y largas. Inserción de cola baja y cuartos traseros fuertes. Cabeza de perfil recto o subconvexo, con ojos grandes y amables , ollares grandes, orejas medianas y móviles. Cuello largo y robusto, que no impide su elegancia y porte de cabeza. Las capas principales son torda, en especial la rodada, blanca y el castaño, de muchas tonalidades, sobre todo una de color chocolate y negra, una capa que algunos creen inexistente en esta raza, pero que cada vez hay más. También se da la baya, y el alazán ya está permitido.
Hoy en dia el mundo vuelve a descubrir este caballo hermoso, versátil cuya elegancia se completa con un temperamento honrado, leal y activo. Sus aires son suaves y sumamente cómodos hasta para el jinete menos experto.
Estos caballos tradicionales, que representan una de las pocas razas puras de sangre caliente en el mundo, están muy requeridos hoy día como caballo de paseo, de Alta Escuela e incluso como caballo de competición.
El caballo de Pura Raza Española clásico se puede reconocer por su cabeza expresiva y marcada, la baja implantación del maslo, su alzada moderada y su cuerpo compacto. En las líneas modernas más funcionales, la acción elevada de las manos se ha transformado en un movimiento con mas extensión para que los productos puedan utilizarse en competiciones de doma clásica incluso hasta el nivel Gran Premio Olímpico.
Los caballos de Pura Raza Española a pesar de no madurar físicamente hasta los seis años de edad, demuestran un carácter generoso que permite a los sementales participar en todas las actividades ecuestres montados tanto por adultos como por niños. 
Al comprar un caballo de Pura Raza Española, sea para la equitación o sea para la reproducción, uno debe decidir que tipo de animal requiere : el caballo "clásico" o el caballo moderno "funcional". La elección depende de la utilidad que el propietario le quiera dar.
La belleza del caballo de Pura Raza Española, con su movimiento espectacular, su temperamento inalterable, su fuerza física y psíquica y su obediencia asombrosa, le convierten en un caballo con grandes aptitudes para ser enganchado, incluso hasta un nivel de competición internacional.
La cría del caballo pura raza española se centra en España, aunque existen buenas yeguadas por todo el mundo. El sistema de cría se basa en manadas de yeguas que viven sueltas en estado de semilibertad. Algunos potros son vendidos al destete y otros permanecen en la yeguada y empiezan a ser domados a los tres años. Las yeguas pocas veces se doman y montan, pero sí participan en concursos de morfología.
En las yeguadas es frecuente que los machos lleven el nombre de la madre en masculino; por ejemplo, que el hijo de Vinatera se llame Vinatero. Sin embargo, a todas las hembras nacidas en la yeguada el mismo año, se les pone un nombre que empieza por la misma letra y que pueda utilizarse en masculino para los potros que nazcan de ellas.
Durante todo el año se realizan concursos morfológicos en que los caballos son juzgados por sexo y edad. Los ejemplares de ambos sexos participan en los concursos de manera individual, aunque las yeguas pueden participar en cobras. Además de a la morfología se da importancia a la funcionalidad. De hecho, el 25% de la nota de los machos de más de 4 años depende de una prueba de doma. Los ganadores de estos concursos quedan clasificados para la final del SICAB, que se disputa en noviembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla. El SICAB es el acto más importante dentro del mundo del caballo andaluz. En él tiene lugar la final del Campeonato de España de Pura Raza Español, así como subastas, espectáculos, conferencias, etc
También podemos ver en muchas películas y en el cine caballos españoles haciendo gala de su nobleza y sus dotes artísticas.
En mi opinión personal como profesional de la equitación, yo recomiendo a la gente que se quiera iniciar en la doma clásica y quiera aprender ejercicios complicados, que comience con un caballo español, así aprenderá sin correr ningún riesgo a hacer ejercicios que en otras razas de sangre caliente a un jinete nobel le pueden causar serias dificultades por su carácter mas complicado.
Siempre defenderé que el caballo español que llega a niveles superiores de doma, es un caballo excepcional, de gran belleza y talento en la pista, muy correcto en la ejecución de las figuras, con un piafe expresivo y un pasage de buena calidad.
El deber de los criadores de PRE es criar animales funcionales y adiestrarlos desde el principio con profesionales altamente cualificados para sacarles el máximo rendimiento y dejar al PRE en lo más alto del panorama deportivo, yo tengo fe en que dentro de poco tiempo se utilizara sangre española para mejorar al caballo centroeuropeo de doma clásica, esta practica ya se realizo con éxito, pero hay pocos caballos ahora del nivel y calidad que sirvan para dicha misión, pues los criadores alemanes y holandeses son muy exigentes a la hora de utilizar con sus yeguas determinados sementales.